El Ministerio de Exteriores de Corea del Norte calificó como ‘acusación política estereotipada’ la alerta emitida por el Equipo Multilateral de Monitoreo de Sanciones (EMMS), liderado por Estados Unidos, sobre supuestos trabajadores informáticos que financiarían programas armamentísticos.
El Ministerio de Exteriores de Corea del Norte rechazó la alerta enviada por el Equipo Multilateral de Monitoreo de Sanciones (EMMS), liderado por Estados Unidos, sobre supuestos trabajadores informáticos vinculados a Corea del Norte que presuntamente accederían a empleos remotos mediante identidades falsas para financiar los programas armamentísticos de Pyongyang. La declaración fue difundida a través de la agencia estatal KCNA.
Un portavoz de la diplomacia norcoreana afirmó que la ‘advertencia conjunta’ de EE.UU. y sus aliados sobre la ‘ciberamenaza’ de la RPDC es una ‘acusación política estereotipada’ con el objetivo de dañar la imagen del Estado. El funcionario sostuvo que la acusación busca difundir información falsa y carente de credibilidad, y señaló que evidencia la ilegalidad del mecanismo organizado por Occidente.
El portavoz indicó que las acciones de Estados Unidos en el ciberespacio, incluidos los ejercicios cibernéticos conjuntos y la creación de un complejo militar-industrial para la guerra cibernética, constituyen preparativos bélicos. También expresó que los intentos de Washington por monopolizar el ámbito de las tecnologías de la información agravan la inestabilidad global del ciberespacio.
En su declaración, el portavoz consideró ilógico que Estados Unidos, que posee la mayor fuerza cibernética del mundo, hable de ‘ciberamenaza’ de otros países, y lo calificó como una excusa para justificar una política de presión sobre Estados soberanos.
La respuesta de Pyongyang se produce tras la advertencia conjunta emitida el viernes por Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Australia, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Nueva Zelanda y Reino Unido, que denunciaron que el régimen norcoreano mantiene una red de especialistas en tecnologías de la información (TI) dentro y fuera del país para obtener recursos destinados a sus programas de armas nucleares y misiles balísticos.
