Misiles rusos alcanzaron dos colectivos de línea en la ciudad ucraniana de Kramatorsk, región de Donetsk, dejando un saldo de 33 civiles muertos y numerosos heridos, muchos de gravedad. El presidente Volodímir Zelenski visitó la zona y afirmó que Ucrania responderá.
Misiles rusos impactaron este jueves contra dos autobuses de línea en la ciudad de Kramatorsk, en la región oriental de Donetsk, Ucrania, según informaron autoridades locales. El ataque dejó al menos 33 civiles muertos y un número no precisado de heridos, muchos de ellos en estado grave, de acuerdo con el balance provisional difundido por fuentes oficiales ucranianas.
El gobernador de la región de Donetsk, Vadim Filashkin, indicó que los autobuses fueron alcanzados por «bombas planeadoras» y sostuvo que «los rusos están atacando deliberadamente a civiles». Asimismo, afirmó que las fuerzas rusas «violan toda norma de guerra, no respetan la más mínima norma del derecho internacional humanitario».
El Consejo de la Ciudad de Kramatorsk calificó el ataque como «otro crimen horroroso cometido por el ejército ruso contra la población civil» y agregó que «una vez más, los rusos atacaron una localidad donde no hay absolutamente ningún objetivo militar».
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, se trasladó a la zona del ataque y prometió que «responderemos a este ataque ruso, no quedará impune». En un mensaje difundido vía Telegram, el mandatario afirmó que «Rusia está intentando destruir toda la vida en el Donbás, y el mundo debe responder con firmeza».
El ataque ocurrió un día después de que cinco niños estuvieran entre las 22 personas muertas cuando un misil ruso impactó en un edificio de departamentos en Priluki, en la región norteña de Cherníhov, según reportes oficiales.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha verificado más de 17.000 civiles muertos desde el inicio de la guerra, en febrero de 2022, tras la invasión rusa de Ucrania. El organismo advirtió que la cifra real es considerablemente superior.
Kramatorsk, que antes de la guerra tenía 150.000 habitantes, es uno de los puntos más importantes de la región de Donetsk que Rusia no ha capturado y que Moscú considera parte de su territorio.
AFP/HB
