La administración del alcalde Zohran Mamdani oficializó el cobro del tributo pied-à-terre para propiedades secundarias valuadas en más de 5 millones de dólares y difundió un listado con datos de los titulares.
El gobierno de la ciudad de Nueva York, encabezado por el alcalde Zohran Mamdani, puso en marcha la aplicación del impuesto a la segunda propiedad de lujo, conocido formalmente como tributo pied-à-terre. La medida alcanza a residencias secundarias o no permanentes con un valor de mercado o avalúo fiscal superior a 5 millones de dólares.
El esquema establece un gravamen anual progresivo que comienza en 0,5% para propiedades valuadas entre 5 y 10 millones de dólares y aumenta para inmuebles de mayor valor, incluyendo áticos y mansiones verticales de más de 25 millones.
La administración municipal publicó en su portal oficial un registro interactivo con las direcciones exactas de las propiedades notificadas y los nombres de los titulares, tanto personas físicas como entes corporativos. Esta acción fue cuestionada por cámaras empresariales, desarrolladores inmobiliarios y grupos de defensa de la privacidad, que la calificaron como una exposición indebida de datos personales.
La medida forma parte de un conjunto de políticas habitacionales que incluye la congelación de alquileres para más de dos millones de personas bajo el régimen de renta estabilizada. Según el entorno del alcalde, el objetivo es abordar el costo de vida en la ciudad, mientras que representantes del sector financiero advierten sobre un posible éxodo de contribuyentes hacia otros estados.
