El Poder Ejecutivo modificó la ley migratoria mediante un decreto de necesidad y urgencia. La medida habilita el rechazo o la expulsión de extranjeros que inciten a la violencia contra Argentina o sus ciudadanos. El Gobierno justificó la decisión en manifestaciones de hostilidad registradas durante el Mundial de fútbol.
El Poder Ejecutivo Nacional, mediante un decreto de necesidad y urgencia firmado por el presidente Javier Milei y miembros de su gabinete, modificó la ley migratoria para habilitar el rechazo o la expulsión de extranjeros que hubieran dirigido mensajes de odio o incitado a la violencia contra el pueblo argentino en su conjunto o contra algún ciudadano del país.
Según la comunicación oficial de la Presidencia, la medida responde a “las recientes manifestaciones de hostilidad contra la República Argentina y los argentinos” difundidas durante el tramo final del Mundial de fútbol y tras el partido contra España.
El analista de opinión pública Lucas Romero sostuvo que “el Gobierno quiso embanderar con patriotismo una posición antimigratoria que no deriva de una demanda extendida en la población”.
En declaraciones realizadas en Telefé, el presidente Milei ratificó que “no está bueno mezclar el agua con el aceite” y dijo estar en sintonía con Lionel Scaloni, en el sentido de que “es un deporte, un juego”.
Distintos especialistas en derecho cuestionaron la medida. Señalaron que no está justificada su necesidad y urgencia, y que la categoría de discursos de odio es imprecisa.
Un trabajo de la consultora Poliarquía reveló que, en julio, el Índice de Optimismo Ciudadano cayó un 9% respecto del mes anterior y acumula una contracción del 23% en lo que va del año. Se ubica en su valor más bajo desde febrero de 2024.
La última medición de Giacobbe & Asociados indica que, frente a la pregunta “¿Cómo sentís que está la economía?”, el 54,9% de los consultados opina que está empeorando, el 8,7% cree que está estancada, el 19% considera que está mejorando pero no lo siente, y el 16,6% sostiene que está mejorando y lo percibe personalmente.
Una encuesta de Synopsis señala que, frente al interrogante “¿Qué tan dispuesto estás a tolerar algo más de inflación si ello te permite percibir algo más de ingresos?”, el 50% respondió “poco o nada dispuesto”, mientras que el 29,4% contestó “totalmente o bastante dispuesto”.
