Un análisis de la situación financiera de empresas y trabajadores en Argentina revela un escenario de endeudamiento y atraso en obligaciones impositivas, junto con la caída del poder adquisitivo de los salarios.
El sector productivo argentino, compuesto por comercios, industrias y servicios, atraviesa una situación de endeudamiento y atraso en sus obligaciones impositivas, según un informe difundido por la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA). El documento señala que la baja de la actividad y del consumo interno, reflejada en cifras oficiales y privadas, ha reducido la rentabilidad de las empresas, que operan entre el 20% y el 50% de su capacidad instalada.
Como consecuencia, las empresas acumulan deudas con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que ha iniciado intimaciones, embargos y demandas, incluyendo acciones penales en casos de retenciones. Según el texto, esta carga no es voluntaria ni especulativa, sino resultado de la falta de recursos excedentes.
Por otro lado, los trabajadores de estas empresas perciben sus salarios de manera irregular y con demoras. El informe agrega que, según datos oficiales, el poder adquisitivo del salario ha perdido terreno frente a la inflación, especialmente en servicios. Para llegar a fin de mes, las familias recurren a tarjetas de crédito, financiamiento bancario y vales de sueldo adelantado.
El documento plantea que tanto empresas como trabajadores se encuentran en una situación de endeudamiento mutuo, y que la discusión salarial en paritarias, vigente desde hace más de veinte años, enfrenta a dos partes sin margen de acción: las empresas sin capacidad de otorgar aumentos y los trabajadores con necesidades no cubiertas.
El texto concluye con cuatro preguntas sin respuesta a corto plazo: si las empresas pueden otorgar aumentos salariales con baja comercialización y pérdida de rentabilidad; si los trabajadores pueden esperar más tiempo para percibir lo necesario; si las empresas pueden reducir salarios para achicar déficit; y si los trabajadores pueden resignar salario para conservar el empleo. El informe sostiene que la única paritaria principal es esta y que los propios afectados deben resolver la situación.
