Los activos argentinos extendieron el buen clima financiero y volvieron a operar en positivo, en una jornada marcada por la caída del riesgo país por debajo de los 490 puntos y subas de hasta 5,4% en los ADR que cotizan en Wall Street.
Los activos argentinos extendieron el buen clima financiero y volvieron a operar en positivo, en una jornada marcada por la caída del riesgo país por debajo de los 490 puntos y subas de hasta 5,4% en los ADR que cotizan en Wall Street.
El movimiento se dio en línea con una mejora en los mercados globales, luego de que trascendieran avances en un posible acuerdo temporal entre Washington e Irán para extender el cese al fuego y abrir una negociación sobre el programa nuclear iraní.
Aunque el escenario externo muestra señales de alivio, los inversores mantienen la cautela. El conflicto en Medio Oriente sigue siendo un foco de incertidumbre, especialmente por su impacto potencial sobre el precio del petróleo y por el rol estratégico del Estrecho de Ormuz en el comercio energético global.
En ese contexto, el S&P Merval avanza 0,3% y se ubica en 3.100.347,960 puntos. Entre las acciones líderes con mejor desempeño aparecen YPF, con una suba de 1,7%; Banco Macro, con 1,4%; y Edenor, con 1,2%.
En Nueva York, los ADR argentinos también muestran una rueda positiva. Las mayores subas corresponden a Telecom, que gana 5,4%, y Edenor, que avanza 2,2%.
La baja del riesgo país por debajo de los 490 puntos refuerza la mejora reciente de los activos argentinos, en una rueda donde el apetito por riesgo global ayudó a sostener el rebote de bonos y acciones locales.
Más allá del impulso externo, los inversores siguen atentos a las señales de la economía local. Los datos de alta frecuencia muestran que la inflación de mayo se ubicaría en torno al 2%, aunque con cierta aceleración puntual en alimentos y bebidas durante la tercera semana del mes.
De acuerdo con las mediciones privadas, Orlando Ferreres registró una inflación general de apenas 0,3% semanal, mientras que la núcleo avanzó 0,6%, el mayor ritmo desde enero. EcoGo y LCG también detectaron subas fuertes en alimentos, especialmente en verduras y bebidas.
Aun así, las proyecciones mensuales siguen mostrando una desaceleración respecto de abril. Ferreres estima que el IPC de mayo podría ubicarse entre 2,2% y 2,3%, mientras que la inflación núcleo ya corre por debajo del 2% mensual.
Para el mercado, el proceso de desinflación sigue vigente, aunque con algo más de ruido de corto plazo por el comportamiento de algunos rubros sensibles, principalmente alimentos.
La mejora de los activos argentinos se explica, en parte, por el alivio en Wall Street ante la posibilidad de una tregua más duradera en Medio Oriente. Un escenario de menor tensión reduce la presión sobre los precios internacionales de la energía y mejora el apetito por activos de riesgo.
Sin embargo, los operadores siguen de cerca cualquier novedad sobre el Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo y gas. Una nueva escalada en la región podría volver a generar presión sobre los precios de la energía y reactivar la volatilidad global.
Por ahora, la combinación de menor aversión al riesgo, expectativas de inflación local más contenida y mejora en los bonos argentinos sostiene una nueva jornada favorable para los activos domésticos.
