El club inglés derrotó al Atlético de Madrid y se clasificó para la final de la Liga de Campeones, dos décadas después de su última y dolorosa experiencia en el partido decisivo.
El Arsenal derrotó 1-0 (2-1 en el global) al Atlético de Madrid este martes en el Emirates Stadium y logró el pase a la final de la Champions League, un escenario que no pisaba desde hacía 20 años. Un solitario gol del inglés Bukayo Saka fue suficiente para que el proyecto de Mikel Arteta supere el techo de cristal que parecía inquebrantable para los Gunners.
El equipo londinense dejó sin opciones al Atlético de Diego Simeone y se convirtió en el primer finalista de la edición 2025-2026 de la Liga de Campeones. La final se disputará el próximo 30 de mayo en el Puskás Arena de Budapest, Hungría.
Para entender la magnitud de este logro es necesario remontarse al 17 de mayo de 2006, cuando el Arsenal disputó su única final de Champions hasta ahora. Aquel equipo dirigido por Arsène Wenger y capitaneado por Thierry Henry se enfrentó al Barcelona de Frank Rijkaard, Ronaldinho y un joven Samuel Eto’o.
El partido se torció a los 18 minutos, cuando el arquero alemán Jens Lehmann derribó a Eto’o y se convirtió en el primer jugador expulsado en una final de Champions. Con diez hombres y con Manuel Almunia como arquero suplente, el Arsenal parecía condenado, pero Sol Campbell marcó de cabeza a los 37 minutos para poner el 1-0.
Durante casi una hora, el Arsenal resistió con un hombre menos, rozando el milagro. Sin embargo, a falta de 15 minutos, Eto’o igualó y, cuatro minutos después, Juliano Belletti selló el 2-1 definitivo para el Barcelona. El Arsenal, que había tenido chances claras con Henry, vio cómo su sueño se desvanecía.
Ahora, en mayo de 2026, el club inglés tiene la oportunidad de saldar esa deuda histórica y buscar su primera Orejona.
