El presidente Javier Milei y su hermana Karina sostienen que el escándalo que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, responde a una conspiración entre medios, jueces y oposición. La investigación avanza y genera tensiones internas en el Gobierno.
El presidente Javier Milei y su hermana Karina, secretaria general de la Presidencia, consideran que el escándalo que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, es producto de una confabulación entre medios de comunicación, sectores del Poder Judicial y la oposición. Esta visión, similar a la que Cristina Fernández denominó ‘lawfare’, enfrenta ahora dificultades a medida que surgen nuevas revelaciones sobre el patrimonio de Adorni.
La investigación, impulsada por el fiscal Gerardo Pollicita por enriquecimiento ilícito, avanza con rapidez. Entre los elementos que se investigan, se destaca el pago en efectivo de 245 mil dólares por la refacción de la casa de fin de semana de Adorni en un barrio privado de Exaltación de la Cruz. El contratista Matías Tabar declaró ante el fiscal y ofreció el contenido de su celular, mientras que la diputada ex libertaria Marcela Pagano pidió la detención del jefe de Gabinete por presunta interferencia en la investigación.
El presidente Milei, por su parte, criticó al periodismo al reabrir con restricciones la Sala de Prensa de la Casa Rosada, acusando a los periodistas de vivir en una ‘torre de marfil’ y de gozar de privilegios. También señaló que los medios que publican falsedades deberían quebrar. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, sostuvo que toda información tiene un interés económico encubierto.
El caso ha generado tensiones dentro del oficialismo. La diputada Lilia Lemoine, que preside la Comisión de Juicio Político, criticó el tratamiento ‘sensacionalista’ de la noticia por parte de los medios. Mientras tanto, la opinión pública comienza a formar una percepción desfavorable sobre el Gobierno, y la fidelidad de los propios se resiente ante la reiteración de la lógica conspirativa.
La investigación sigue su curso, con el juez Ariel Lijo a cargo del caso, cuya postulación a la Corte Suprema en 2025 generó fuertes internas en La Libertad Avanza. Los hermanos Milei ven una conexión directa entre Comodoro Py y los medios, y cuestionan cómo cada declaración testimonial llega inmediatamente a la televisión, la radio y los periódicos web.
