La ciudad patagónica se ubicará en la franja central del fenómeno astronómico, conocido como «anillo de fuego», lo que la posiciona como un destino ideal para su observación. El evento no se repetirá en la región hasta 2048.
El 6 de febrero de 2027, la ciudad de Esquel, en la provincia de Chubut, será uno de los mejores lugares del mundo para presenciar un eclipse solar anular, un fenómeno astronómico que no volverá a ocurrir en esta región hasta diciembre de 2048.
Según explicó el guía experto en astroturismo Pablo Gerez, la franja central del eclipse, donde el fenómeno se observa en su máxima expresión, pasará a unos 10 kilómetros de Esquel, alcanzando también localidades cercanas como Trevelin, Nahuelpan y la zona de Piedra Parada.
La baja contaminación lumínica e industrial de la región es un factor clave que posiciona a Esquel como un destino privilegiado para la observación. La ciudad ofrece cielos de calidad internacional, lo que la convierte en un polo natural para el astroturismo.
El entorno natural, ubicado entre la estepa patagónica y el bosque andino, complementa la experiencia. A pocos kilómetros se encuentran el Parque Nacional Los Alerces, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y diversas propuestas turísticas como canopy, parapente, cabalgatas y viñedos.
Desde el gobierno local ya se trabaja en una estrategia para capitalizar el interés que generará el evento. «Para nosotros es una gran oportunidad para promocionar el destino», señaló el secretario de Turismo, Deporte y Cultura, Walter Torres, quien adelantó que se organizarán actividades especiales.
Los eclipses solares se producen cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, bloqueando completamente la luz solar desde ciertos puntos del planeta. Son eventos poco frecuentes, altamente valorados tanto por la comunidad científica como por el público general.
Especialistas de la American Academy of Ophthalmology advierten que observar el Sol directamente sin protección adecuada puede causar daños irreversibles en la retina, como la retinopatía solar. Para una observación segura, se recomienda el uso de lentes especiales certificados ISO 12312-2, filtros solares para telescopios o binoculares, o métodos de proyección indirecta. El único momento en que se puede mirar sin protección es durante la fase de totalidad, cuando el Sol queda completamente cubierto.
