Stellantis inició la producción de la nueva pickup mediana en su planta de Ferreyra, Córdoba. El modelo, que comparte plataforma con la Fiat Titano, se ofrece en dos versiones y busca competir en el segmento más disputado del país.
Tras una inversión de decenas de millones de dólares, el Grupo Stellantis comenzó la producción de la RAM Dakota en su planta de Ferreyra, provincia de Córdoba. La pickup, presentada en diciembre pasado, recupera un nombre histórico para la marca y se posiciona en el segmento de medianas, donde competirá con modelos establecidos.
Se comercializa en dos versiones: Warlock y Laramie. El diseño sigue los lineamientos de RAM, con una trompa robusta, ópticas LED, parrilla cromada y llantas de aleación de 18 pulgadas. Sus dimensiones son de 5,356 m de largo, 1,965 m de ancho y 1,822 m de alto, con una distancia entre ejes de 3,18 m. Tiene un despeje del suelo de 228 mm y ángulos de ataque y salida aptos para terrenos difíciles.
La capacidad de carga es de 1020 kg o 1210 litros, y puede remolcar hasta 3500 kg. El interior cuenta con materiales como cuero ecológico, pantallas multimedia, cámara de 540°, climatizador bizona y compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay.
Está equipada con un motor turbodiésel de 2.2 litros y 4 cilindros, que genera 200 CV y 450 Nm de par, asociado a una transmisión automática de 8 velocidades. La tracción es 4×4 desconectable, con reductora y bloqueo de diferencial trasero. En pruebas de desempeño, aceleró de 0 a 100 km/h en 9,9 segundos y registró un consumo promedio de 9,3 L/100 km en uso mixto.
Según la evaluación, el modelo destaca por su confort de marcha y comportamiento dinámico, atribuidos a la puesta a punto de las suspensiones y a una buena insonorización.
