El Pentágono anunció la salida de 5.000 efectivos de Alemania, lo que representa el 14% de los soldados estadounidenses destacados en el país. La medida se suma a un incremento de aranceles a autos europeos y a cruces diplomáticos con líderes de la región.
El gobierno de Estados Unidos, a través del Pentágono, confirmó la retirada de 5.000 soldados de Alemania, en el marco de un incremento de las tensiones diplomáticas con varios países europeos. La decisión fue anunciada por el secretario de Guerra, Pete Hegseth, y según informó un portavoz del Pentágono a Reuters, se espera que el proceso se complete en un plazo de entre seis meses y un año.
En un comunicado, el portavoz Sean Parnell explicó que la medida responde a una revisión de la postura de fuerzas del Departamento de Defensa en Europa, teniendo en cuenta los requisitos del teatro de operaciones y las condiciones sobre el terreno. Actualmente, Estados Unidos mantiene alrededor de 36.000 militares en Alemania, donde posee instalaciones clave como las sedes del Comando Europeo y del Comando de África, la base aérea de Ramstein y el Centro Médico Regional de Landstuhl.
Paralelamente, el presidente Donald Trump anunció un aumento al 25% de los aranceles sobre autos y camiones provenientes de la Unión Europea, lo que afecta especialmente a los fabricantes alemanes. La medida se suma a una serie de cruces verbales con el canciller alemán, Friedrich Merz, a quien Trump criticó en su red Truth Social por su gestión en temas como la guerra en Ucrania y la inmigración.
Merz, por su parte, había cuestionado la estrategia estadounidense en Medio Oriente, señalando que el país norteamericano estaba siendo «humillado» por el liderazgo iraní. «No veo una estrategia clara. En un conflicto no solo hay que entrar, sino que hay que saber cómo salir», afirmó el canciller alemán.
Las tensiones también se extendieron a otros líderes europeos. Trump amenazó con abandonar la OTAN y mantuvo un intercambio con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, a quien acusó de no colaborar en la guerra y de negar el uso de bases militares para operaciones en Irán. Italia, además, suspendió un memorando de seguridad y defensa con Israel.
El enfrentamiento más marcado se dio con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, quien se negó a permitir el despliegue en las bases de Rota y Morón de la Frontera, y también a incrementar el gasto militar al ritmo exigido por Estados Unidos. En julio de 2025, los países europeos y Canadá se comprometieron a alcanzar para 2030 un gasto en Defensa equivalente al 5% del PIB.
