Olivia Shone, de 19 años y oriunda de Warragul, Australia, se convirtió en propietaria de una vivienda de cuatro habitaciones tras ahorrar durante tres años mientras estudiaba y trabajaba.
Olivia Shone, una joven de 19 años oriunda de Warragul, en el estado de Victoria, Australia, se convirtió en propietaria de una casa de cuatro habitaciones. La vivienda fue construida en un terreno que adquirió a los 18 años con ahorros propios.
Shone comenzó a ahorrar a los 16 años. Durante ese período, combinó sus estudios secundarios con trabajos como limpieza de establos en Drouin West y atención al público en un comercio minorista. También invirtió en ganado: compró una vaca y dos terneros por 1.200 dólares y los vendió por más de 2.500 dólares.
Según declaró la joven, recortó salidas sociales, compras y viajes al extranjero para destinar sus ingresos al proyecto. A los 18 años compró un terreno en su ciudad natal y contrató a la empresa Metricon para la construcción. Durante el proceso, Shone se encontraba a más de 3.000 kilómetros de distancia, prestando servicio en las Fuerzas Armadas Australianas como cocinera y estudiando Derecho a tiempo parcial.
Shone supervisó la obra por teléfono y correo electrónico, tomando decisiones de diseño como los colores de los azulejos del baño. Su padre visitó la propiedad en desarrollo en varias ocasiones. El equipo de ventas regional de Metricon afirmó que la preparación, el compromiso y la madurez de Shone fueron factores clave para el éxito de la construcción.
La joven no tiene previsto habitar la vivienda. Según informó, planea alquilarla y utilizarla como primera inversión de un portafolio inmobiliario. Su objetivo actual es comprar otra propiedad y construir más en el futuro.
