Un estudio de la Universidad de Purdue encontró que las fragancias de los productos de limpieza reaccionan con el ozono en interiores y generan nanopartículas ultrafinas que se inhalan.
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Purdue, en Estados Unidos, determinó que el aroma de los productos de limpieza puede generar contaminación del aire en espacios cerrados. La investigación, presentada ante la Sociedad Estadounidense de Química (ACS), señala que las fragancias reaccionan con el ozono y forman nanopartículas ultrafinas.
Datos del estudio
El equipo liderado por el profesor Brandon Boor utilizó una casa modelo a escala real en el campus de la universidad para medir el impacto de tareas de limpieza cotidianas. Los resultados indicaron que se forman miles de millones de nanopartículas de entre 1 y 30 nanómetros de diámetro en cuestión de minutos.
Según los investigadores, estas partículas son tan pequeñas que pueden penetrar profundamente en el sistema respiratorio y llegar al torrente sanguíneo. Los monitores de calidad del aire de uso doméstico no detectan estas partículas.
Reacción química
El estudio describe que los compuestos llamados terpenos, presentes en fragancias de limpieza, reaccionan con el ozono del ambiente. En interiores, la concentración de terpenos puede ser de decenas a cientos de veces mayor que en un bosque, lo que acelera la formación de partículas.
Brandon Boor afirmó: “Demostramos que las reacciones de ozono en interiores con fragancias de limpieza producen nanopartículas que transportan una dosis respiratoria comparable o superior a lo que experimentaría al estar parado afuera a lo largo de una carretera concurrida”.
También señaló: “El aire limpio no debería oler a frutas cítricas altamente concentradas. En realidad, no debería oler a nada”.
Efecto de lámparas UV-C
El estudio también analizó el uso de lámparas germicidas de luz ultravioleta lejana (UV-C). Estas lámparas generan ozono artificialmente, lo que eleva su concentración en interiores a niveles de entre 20 y 40 partes por mil millones. Al combinarse con los terpenos de los productos de limpieza, la formación de nanopartículas se intensifica.
Recomendaciones de los investigadores
Los autores del estudio propusieron cuatro medidas para reducir la exposición a estas partículas:
- Optar por productos de limpieza sin perfume o con bajo contenido de fragancia.
- Ventilar los espacios durante la limpieza.
- Evitar combinar varios productos perfumados en la misma sesión.
- No utilizar lámparas UV-C ni generadores de ozono mientras se limpia con productos perfumados.
La investigación fue realizada por Brandon Boor, Nusrat Jung y Ernest Blatchley, de la Universidad de Purdue.
