En 1950, la revista LIFE encargó al fotógrafo francés Robert Doisneau una serie de imágenes sobre el París de posguerra. La fotografía ‘Le baiser de l’Hôtel de Ville’ se convirtió en un ícono del romanticismo, aunque décadas después se reveló que fue una puesta en escena y generó un conflicto judicial que afectó al autor.
En 1950, la revista LIFE pidió al fotógrafo francés Robert Doisneau imágenes ilustrativas de la capital francesa posguerra. Así nació ‘Le baiser de l’Hôtel de Ville’ o ‘El beso del ayuntamiento’, una fotografía que se convirtió en un ícono del siglo XX y símbolo del romanticismo parisino.
Al término de la Segunda Guerra Mundial, el mundo buscaba señales que representaran una vuelta a la normalidad. Con esa premisa, la revista LIFE encargó a Doisneau una serie de fotografías que capturaran el espíritu de París luego del conflicto bélico. En junio de 1950, la revista estadounidense publicó la imagen, que mostraba a una pareja besándose frente al edificio del Ayuntamiento de París mientras los peatones pasaban a su lado.
La fotografía pasó desapercibida en su publicación original. No fue hasta comienzos de los años 80, cuando un editor la republicó como póster, que alcanzó gran popularidad. Se vendieron más de medio millón de ejemplares, y la imagen se reprodujo en postales, calendarios y publicidades.
En 1983, Doisneau dijo a su biógrafo: «No es fea, pero se nota que es fruto de una puesta en escena, que se besan para mi cámara». Esa declaración anticipó la controversia que rodearía a la obra.
Con el éxito llegaron los reclamos. Varias personas afirmaron ser los protagonistas de la foto. La pareja formada por Jean Louis y Denise Lavergne llevó su reclamo a los tribunales, exigiendo un porcentaje de los beneficios por derechos de imagen. Doisneau no lo negó ni lo confirmó inicialmente.
En medio del proceso, la actriz y modelo Françoise Bornet declaró ser la mujer de la imagen, junto a su entonces novio Jacques Carteaud. «No me importaba permanecer en la sombra, pero me irritó la desvergüenza de los Lavergne. Doisneau nos eligió a mí y a Jacques Carteaud, mi novio de entonces. Ambos estudiábamos arte dramático», dijo en una entrevista.
Doisneau finalmente reveló que Bornet y Carteaud habían sido los modelos y que les pidió posar para la foto. «Nunca me hubiera atrevido a fotografiar a gente de esa forma. Enamorados que se besuquean en la calle, raramente son parejas legítimas», declaró a un medio francés.
En 1993, la justicia rechazó el reclamo de los Lavergne. Posteriormente, Bornet también reclamó una parte de los beneficios, pero su pedido fue desestimado. Doisneau presentó pruebas de que había pagado 500 francos a los modelos por su trabajo, una suma que Carteaud confirmó como justa en ese momento.
En abril de 2005, Bornet subastó la copia autografiada que Doisneau le había enviado. La puja alcanzó los 185 mil euros, superando ampliamente la estimación inicial de 15 a 20 mil euros.
La confesión del fotógrafo generó un debate sobre el valor documental de la fotografía. Doisneau falleció el 1 de abril de 1994, a los 81 años, un año después de que se resolviera el conflicto judicial. Su hija Annette declaró: «Ganamos en los juzgados, pero mi padre sufrió muchísimo. ‘El Beso’ arruinó los últimos años de su vida. Y eso añadido a la enfermedad de Alzheimer y Parkinson de mi madre hizo que mi padre muriera de tristeza».
Robert Doisneau nació en Gentilly el 14 de abril de 1912. Estudió grabado litográfico y comenzó su carrera fotografiando objetos. En 1931 trabajó como operador de cámara en el estudio de André Vigneau, y en 1934 comenzó a trabajar como fotógrafo industrial en la planta de Renault. Durante la Segunda Guerra Mundial, fotografió la liberación de París en 1944. Luego trabajó para la agencia Rapho y publicó en revistas como Life, Vogue y Paris Match. En 1956 ganó el premio Niépce. Dejó más de 450.000 negativos.
