Juan Marzio Fazzini, periodista deportivo de 85 años, repasa en una entrevista sus experiencias desde la infancia en la Italia de la Segunda Guerra Mundial hasta su carrera en el periodismo argentino, incluyendo coberturas de mundiales, Fórmula 1 y encuentros con figuras del deporte.
Juan Marzio Fazzini nació en Varese, Italia, el 27 de octubre de 1940. A los 6 años llegó a la Argentina junto a su familia. Se dedicó al periodismo deportivo, especializándose en automovilismo y fútbol. Trabajó en el diario La Razón, en radio junto a Víctor Hugo Morales y cubrió diez mundiales de fútbol entre 1974 y 2010.
En esta entrevista, Fazzini responde 100 preguntas sobre su vida personal, su carrera profesional y sus opiniones sobre el deporte y la sociedad.
Infancia y llegada a la Argentina
Fazzini recordó su infancia en Varese durante la Segunda Guerra Mundial, cuando salía en bicicleta a buscar leche a la casa de sus abuelos esquivando bombardeos. Su familia emigró a la Argentina en el barco Ciudad de Santa Fe, desembarcando en Puerto Nuevo en 1946. Se establecieron primero en Puerto Belgrano y luego en Villa Urquiza, Buenos Aires.
Carrera periodística
Su primer trabajo fue en Radio Rivadavia cubriendo fútbol de ascenso. Luego ingresó al diario La Razón, donde comenzó a cubrir automovilismo y fútbol. Fue enviado especial a mundiales y a la Fórmula 1. Trabajó con Víctor Hugo Morales en radio desde 1984. Entrevistó a figuras como Enzo Ferrari, Johan Cruyff, Alfredo Di Stéfano, Niki Lauda y Ferenc Puskás.
Opinión sobre el deporte y la sociedad
Fazzini expresó su admiración por Juan Manuel Fangio, a quien considera el mejor deportista argentino de la historia. Sobre el fútbol, sostuvo que el árbol genealógico del fútbol es Di Stéfano, Cruyff y Guardiola. También se refirió a la decadencia de la Argentina, mencionando la pérdida de industrias y la inflación.
Vida personal
Fazzini estuvo casado con Irma durante 43 años, fallecida hace cinco meses. Tiene un hijo, Germán, que vive en Tarragona, España. Sobre su identidad, afirmó que rompió los papeles para obtener la ciudadanía argentina tras la masacre de Ezeiza, manteniendo la italiana.
