El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, protagonizaron un intercambio de declaraciones en la previa de la cumbre de la OTAN que se celebrará el martes y miércoles en Ankara.
El martes y miércoles se llevará a cabo la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía. La prensa europea anticipa posibles tensiones, especialmente tras el cruce entre el presidente estadounidense Donald Trump y la primera ministra italiana Giorgia Meloni. Trump confirmó su asistencia en homenaje al líder turco Recep Tayyip Erdoğan.
Hace semanas, Trump afirmó que Meloni le había solicitado una fotografía juntos. Meloni negó esa versión. Este lunes, Trump publicó en redes sociales una imagen de ambos durante el G7 de Évian, con el mensaje: «Se necesita una orden restricción».
El ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Antonio Tajani, declaró: «Las declaraciones de Donald Trump hablan por sí solas. Desde el principio dijimos que no responderíamos a declaraciones de este tipo, así que seguimos adelante».
El trasfondo del conflicto es económico. Trump reclama que los países europeos incrementen su contribución a la defensa europea. Sostiene que Estados Unidos ha destinado miles de millones de dólares a ese fin y no está dispuesto a continuar con ese esquema.
La mayoría de los 27 países europeos destina el 2,7 % anual de su PIB a gastos de defensa de la OTAN. En los últimos años, Trump exigió que las armas se compren exclusivamente en Estados Unidos, pero los fondos siguen siendo insuficientes según su perspectiva.
El conflicto se agravó con la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Trump protestó por la falta de apoyo de sus aliados europeos, aunque estos señalaron que no fueron informados previamente sobre el inicio de las hostilidades.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha expresado críticas hacia los países europeos en línea con la postura de Trump. Las diferencias se acentúan con los principales contribuyentes de la alianza: Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Polonia.
Analistas consultados por el diario The New York Times indican que la relación entre Estados Unidos y Europa atraviesa un momento de tensión, con la posibilidad de que Washington reduzca su compromiso militar, incluyendo el despliegue de armas nucleares dirigidas a Rusia. Los europeos responden con un llamado al diálogo.
Para los países europeos, la disyuntiva es cumplir con las exigencias de Trump o enfrentar la amenaza militar de Rusia. Trump sostiene que no hay alternativa a abordar el problema. La ruptura histórica de Occidente, según algunos observadores, tendría un costo elevado. Mientras tanto, Rusia, que desde hace más de cuatro años mantiene un conflicto bélico con Ucrania apoyada por la OTAN, podría concluir que Washington no es confiable, según el mismo medio.
