La compañía de inteligencia artificial Anthropic denunció ante el gobierno de Estados Unidos que operadores vinculados a Alibaba crearon cuentas falsas para extraer capacidades de su modelo Claude. La acusación se da en un contexto donde la propia empresa enfrenta demandas por uso no autorizado de material protegido.
La empresa de inteligencia artificial Anthropic, creadora del modelo Claude, envió una carta al Senado y a la Casa Blanca de Estados Unidos en la que denuncia que operadores vinculados a Alibaba, dueños de la IA Qwen, crearon aproximadamente 25.000 cuentas falsas que realizaron 28,8 millones de consultas a Claude entre abril y junio de 2025. Según la compañía, estas consultas formaron parte de un plan para destilar sus modelos de IA, es decir, extraer sus capacidades para entrenar otros sistemas sin pagar por el desarrollo.
Anthropic ya había realizado acusaciones similares en febrero contra otros tres laboratorios chinos, incluido DeepSeek. La destilación, explicada por la empresa, consiste en utilizar las respuestas de un modelo para entrenar otro, absorbiendo parte de sus capacidades sin asumir el costo de desarrollarlas desde cero.
Sin embargo, la propia historia judicial de Anthropic expone una paradoja. Según la causa “Bartz contra Anthropic” en un tribunal federal de California, la empresa descargó ilegalmente unos siete millones de libros de sitios piratas para entrenar a Claude. Para evitar el juicio, aceptó pagar 1.500 millones de dólares a decenas de miles de autores y editoriales. La lista incluye autores argentinos y libros técnicos de programación publicados en inglés.
El juez del caso determinó que entrenar un modelo con un libro comprado legalmente puede ser un uso legítimo. La causa documenta que Anthropic compraba libros usados al por mayor para deslomarlos, escanearlos y descartar el papel como fuente limpia para entrenar sus modelos. La mayoría de autores y editoriales rechazan esa interpretación de la propiedad intelectual.
Una vez entrenado el modelo, es casi imposible determinar de dónde salió cada conocimiento, según fuentes judiciales. Esta discusión no es exclusiva de Anthropic: se acumulan demandas contra todas las empresas de IA por piratear contenido. La semana pasada, casi 400 diarios locales de Estados Unidos demandaron a OpenAI y Microsoft por copiar sus noticias sin permiso ni pago para entrenar ChatGPT y Copilot.
Las empresas chinas compiten con modelos de pesos abiertos, gratuitos y descargables por cualquiera. Esta semana se reviralizó un video de 2023 de Dario Amodei, CEO de Anthropic, advirtiendo en el Senado sobre el peligro de que todos tengan acceso a modelos abiertos, como los chinos. Los modelos Fable y Mythos de Anthropic estuvieron bloqueados por una orden de exportación estadounidense por seguridad nacional.
Por otro lado, Satya Nadella, CEO de Microsoft, afirmó que si una empresa no puede meter su conocimiento en pesos que pueda controlar, no tiene soberanía y le está regalando su valor a otro. Palantir, la empresa de Peter Thiel, publicó un manifiesto sobre soberanía de IA: quien no es dueño de sus modelos y sus datos no es dueño de sus medios de producción.
El debate, según fuentes del sector, ya no es solo sobre copyright, sino sobre soberanía industrial, control tecnológico y poder político.
