Un informe de la Brookings Institution, basado en datos del censo, señala una disminución significativa en la inmigración neta hacia áreas metropolitanas como Nueva York, Chicago y Los Ángeles, lo que impacta en su crecimiento demográfico y económico.
Un estudio reciente de la Brookings Institution, que analiza datos publicados por la Oficina del Censo de Estados Unidos, revela una disminución en el número de nuevos migrantes que se asientan en grandes áreas metropolitanas como Nueva York, Chicago y Los Ángeles. Según el informe, estas jurisdicciones enfrentan un desaceleramiento en su crecimiento poblacional.
El análisis, citado por The Washington Post, indica que las tres áreas mencionadas registraron descensos netos en inmigración del 62% o más en comparación con el año anterior. La cifra de inmigración neta mide el porcentaje de aumento o disminución en la llegada de personas, considerando tanto a quienes llegan de otros países como a quienes se marchan.
William Frey, demógrafo de Brookings, detalló que el área de Nueva York tuvo un crecimiento poblacional de 32.000 personas entre julio de 2024 y junio de 2025, una cifra muy inferior a las 291.000 del período anterior. Según Frey, esta caída se debe en gran parte a la menor llegada de inmigrantes a la región. Los Ángeles, que había experimentado crecimiento el año anterior, mostró una tendencia similar, mientras que la región de Washington tuvo una caída del 44%.
El Departamento de Estado de EE.UU. afirmó que durante los primeros ocho meses de 2025 la inmigración legal disminuyó drásticamente en el país. En total, ocho de cada diez condados experimentaron una desaceleración o disminución en su crecimiento poblacional entre julio de 2024 y junio de 2025.
Las comunidades a lo largo de la frontera con México, como Laredo (Texas), Yuma (Arizona) y El Centro (California), registraron las mayores disminuciones porcentuales. Las autoridades atribuyeron este descenso a una tendencia nacional de menores niveles de migración internacional neta.
«Los condados más grandes del país, como los del área metropolitana de Nueva York, suelen ser centros de migración internacional, recibiendo un gran número de inmigrantes internacionales y perdiendo personas que se trasladan a otras partes del país mediante la migración interna», declaró George M. Hayward, demógrafo de la Oficina del Censo. Agregó que, debido a una menor afluencia de inmigrantes internacionales, «estos condados vieron disminuir su crecimiento demográfico o incluso experimentar una disminución».
Según el informe de Brookings, el impacto también es económico. La reducción de la migración podría frenar el crecimiento de la fuerza laboral, el gasto de los consumidores y el Producto Interno Bruto (PIB). Los investigadores estiman que el ritmo sostenible de crecimiento mensual del empleo se situará entre 20.000 y 50.000 puestos a fines de 2025, y podría volverse negativo en 2026.
