El PBI creció un 4,4% el año pasado, pero el avance no es homogéneo. Mientras algunos sectores como el agro y la minería muestran fuerte expansión, otros como la industria y el comercio aún registran caídas.
La actividad económica de Argentina registró un crecimiento del 4,4% en 2025, tras dos años consecutivos en negativo. Sin embargo, este avance presenta una marcada heterogeneidad entre sectores, un fenómeno que analistas describen como un crecimiento en forma de «K».
Según un informe de la consultora Invecq, un grupo de actividades consideradas «ganadoras» –que incluye al agro, la minería, la intermediación financiera y las actividades inmobiliarias– creció en conjunto un 15,3% interanual. Por el contrario, el grupo de «perdedores», integrado por la construcción, la industria, el comercio y otros servicios, cayó un 4,9%.
Los datos de enero de 2026 reflejan esta tendencia, con un avance mensual del 0,4% y una suba interanual del 1,9%. Invecq detalló que el agro explicó 1,6 puntos de esa expansión, los impuestos netos de subsidios 0,3 puntos, la minería 0,5 puntos y la intermediación financiera 0,2 puntos. En contrapartida, la industria restó 0,5 puntos y el comercio 0,4 puntos.
«Si yo tuviera que ponerle una letra a la economía argentina sería la ‘K’ de kilo. A algunos les está yendo muy bien y cada vez mejor; y a otros les está yendo muy mal, y cada vez peor», sostuvo Claudio Zuchovicki, de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Por su parte, Miguel Kiguel, de Econviews, coincidió: «Es una economía en ‘K’, no por los Kirchner, sino porque hay una parte que sube y otra que baja».
El informe de Invecq señala que en los próximos meses se definirá si los sectores rezagados han tocado un piso y comienzan a recuperarse, un proceso que dependerá en gran medida de la evolución del salario real y del crédito.
A pesar del crecimiento general, el mercado laboral muestra señales de tensión. La tasa de desocupación del cuarto trimestre de 2025 fue del 7,5%, lo que implica un incremento de 1,1 puntos porcentuales respecto al mismo período de 2024. Mateo Borenstein, economista de Empiria, explicó que los sectores que lideran el crecimiento, como la minería y el agro, tienen un menor impacto en la creación de empleo masivo.
Borenstein agregó que la recuperación de los sectores rezagados dependerá de la trayectoria del tipo de cambio real, aunque consideró que el margen para ajustes bruscos es limitado dado el contexto de superávit comercial proyectado.
