El economista Alejandro Bianchi sostuvo que el esquema cambiario actual no refleja las condiciones del mercado y pronosticó su finalización antes del 31 de diciembre. Advirtió sobre los efectos de las restricciones en la actividad económica y el crédito.
El economista Alejandro Bianchi afirmó que el cepo cambiario podría terminar antes de fin de año y cuestionó sus costos. Durante su participación en Ronda de Economistas, por +Perfil, el especialista analizó el esquema cambiario argentino y sostuvo que el tipo de cambio no refleja plenamente las condiciones del mercado debido a las restricciones que pesan sobre las personas jurídicas.
«No es de mercado porque hay un cepo cambiario», declaró Bianchi, al explicar que las empresas no pueden comprar y atesorar divisas con plena libertad. Asimismo, reconoció que las medidas buscaron recomponer las reservas del Banco Central, pero consideró que mantenerlas tiene costos crecientes. «Vos tuviste que hacer esto forzosamente para recomponer las reservas del Banco Central, ahora ya las recompusiste», señaló.
El economista advirtió que la combinación de tasas elevadas y un dólar que avanza por debajo de la inflación favorece las estrategias financieras de corto plazo en detrimento de la inversión productiva. En ese sentido, alertó sobre el deterioro de las proyecciones económicas y la posibilidad de una recesión técnica. «Para mí el cepo cambiario no llega al 31 de diciembre, pueden insistir», pronosticó.
Bianchi también vinculó el atraso cambiario con las dificultades para impulsar las exportaciones y reactivar el consumo. Según explicó, la rentabilidad de las colocaciones financieras en pesos desalienta la inversión en actividades productivas y limita el atractivo de tomar préstamos. «Si vos querés que la gente empiece a tomar crédito, el que hoy, mirando estas variables de que el peso rindió 46, real, o sea, en dólares, moneda dura, el que toma un crédito en pesos a tasa UVA es suicida», sostuvo.
El especialista remarcó que el crédito es una herramienta central para dinamizar la economía, pero requiere condiciones financieras previsibles. «Para que eso empiece a permear, vos tenés que tener una posibilidad de que la tasa también sea razonable», explicó. Por último, cuestionó el valor relativo de los precios argentinos frente al exterior y la pérdida de competitividad que genera el tipo de cambio atrasado. «Vos tenés que hacer que el dólar tenga un valor de mercado», concluyó.
