El juez federal Daniel Rafecas procesó a ocho iraníes y libaneses por el ataque a la mutual judía en Buenos Aires en 1994. La resolución reconstruye la coordinación con el atentado contra un vuelo panameño al día siguiente.
(Desde Washington, Estados Unidos) El juez federal argentino Daniel Rafecas procesó esta semana a ocho ciudadanos iraníes y libaneses que serán juzgados en ausencia por el atentado a la AMIA, ocurrido el 18 de julio de 1994 en Buenos Aires. La resolución, de 648 fojas, se basa en la investigación del fiscal federal Sebastián Basso.
El fallo determina que el ataque fue el resultado de una operación internacional coordinada entre Irán y Hezbollah. La AMIA es la sede principal de la mutual judía en Argentina. El atentado causó 85 muertos y más de 150 heridos.
La resolución judicial incluye una cronología de los movimientos de Salman Raouf Salman, conocido como «El Reda», quien habría coordinado los ataques en Argentina y Panamá. Según el documento, el 8 de julio de 1994, desde Corrientes 707, Salman llamó al coordinador regional en Foz de Iguazú y al Hotel Carlton en Colón, Panamá. Luego realizó una serie de llamadas a abonados en Líbano.
El texto judicial señala que los llamados a Colón los días 6, 8 y 11 de julio de 1994 buscaban coordinar dos fases preparatorias. El 19 de julio de 1994, un terrorista suicida detonó una bomba en el vuelo 901 de la aerolínea panameña Alas Chiricanas, que partió del aeropuerto Enrique A. Jiménez en Colón con destino a Ciudad de Panamá. La explosión ocurrió a las 17:20 y causó la muerte de 3 tripulantes y 17 pasajeros, 12 de ellos miembros de la comunidad judía local.
La Fiscalía Superior de Descarga de Panamá investiga el atentado contra el vuelo de Alas Chiricanas. Según el organismo, el terrorista suicida fue identificado como Ali Hawa Jamal. Hace cinco meses, la fiscalía panameña logró la extradición de Ali Zaki Hage Jalil, acusado de facilitar la operación.
El 23 de julio de 1994, la organización Ansar Allah, denominación oficial de Hezbollah, difundió un comunicado en Beirut en el que atribuyó los ataques. «La organización Ansar Allah anuncia la destrucción del centro sionista en Buenos Aires y la voladura del avión en Panamá por intermedio de dos de sus mártires. Lo que ha sucedido en la Argentina y Panamá no se paralizará, sino que continuará donde quiera se encuentre el sionismo e Israel, hasta su erradicación total», sostenía el texto.
En el contexto actual, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puso en marcha el Escudo de las Américas, una iniciativa regional que, según el mandatario, apunta a terminar con las bandas criminales que operan con respaldo de China e Irán. «Estoy fascinado de estar aquí en la segunda reunión del Escudo de las Américas. El Escudo de las Américas es algo muy importante. Tal vez no lo sepan, pero es algo muy importante. Es muy importante, y esta es la alianza más grande y poderosa para la seguridad económica y nacional que jamás se haya convocado en el Hemisferio Occidental», afirmó Trump.
El presidente estadounidense agregó: «Ha habido un gran cambio en sus países, un gran cambio hacia la derecha. Eso es algo bueno. Pero los líderes de antes permitieron durante mucho tiempo que muchas partes del Hemisferio Occidental se desestabilizaran gravemente por la violencia de los cárteles, la migración descontrolada y la injerencia extranjera. Y ustedes lo saben mejor que nadie, muchos de ustedes fueron elegidos por esa tercera razón. Estábamos aquí para detenerlo».
El atentado a la AMIA se produjo diez meses después de la firma del Acuerdo de Oslo, el 13 de septiembre de 1993 en la Casa Blanca, entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), bajo los auspicios de Noruega.
