Los comicios en Brasil, Israel y Estados Unidos definirán escenarios que impactarán en el comercio, la seguridad y las finanzas del país.
El calendario electoral global presenta tres citas entre octubre y noviembre que, por motivos geoeconómicos, de seguridad o financieros, tendrán impacto en la agenda nacional de Argentina. Se trata de los comicios en Brasil, Israel y Estados Unidos.
Elecciones en Brasil (4 de octubre)
El proceso electoral en Brasil definirá la continuidad o el cambio de rumbo del principal socio comercial de Argentina. Luiz Inácio Lula da Silva proyecta su continuidad, mientras que el sector opositor de derecha, representado por Flavio Bolsonaro, busca recuperar el poder.
Brasil absorbe una porción significativa de las exportaciones industriales argentinas, especialmente automotrices. Una alteración en la sintonía política o un cambio hacia políticas proteccionistas o de apertura unilateral podría afectar el intercambio comercial diario. Además, el futuro del MERCOSUR depende de quién ocupe el Planalto.
La relación entre la Casa Rosada y Brasilia atraviesa tensiones ideológicas, con enfrentamientos directos entre Lula y Javier Milei. Un cambio de signo político en Brasil modificaría el eje geopolítico sudamericano, según analistas.
Elecciones Parlamentarias en Israel (27 de octubre)
Israel se encamina a comicios legislativos para renovar la Knéset en un contexto marcado por la inestabilidad de la coalición gobernante y el liderazgo de Benjamín Netanyahu, atravesado por la seguridad nacional y los frentes de conflicto en la región.
La administración argentina ha priorizado un vínculo estrecho con Israel, expresado en gestos diplomáticos como el traslado de la embajada y el respaldo en foros globales. Un cambio de gobierno en Israel, o una reconfiguración de su arco político con una postura más moderada, podría modificar esa sintonía.
Dadas las investigaciones judiciales y los antecedentes vinculados al terrorismo internacional en Argentina (atentados a la AMIA y la Embajada de Israel), la cooperación en inteligencia y las tensiones en Medio Oriente impactan en el perfil de seguridad y en la política exterior del país.
Elecciones de Medio Término en EE.UU. (3 de noviembre)
Aunque las elecciones presidenciales en Estados Unidos ocurrieron recientemente y la próxima contienda ejecutiva será en 2028, el calendario político estadounidense está cruzado por sus elecciones legislativas de mitad de término (midterms) y la dinámica del Congreso, que condicionan la fortaleza de la Casa Blanca.
EE.UU. tiene peso decisivo en el directorio del FMI y los organismos multilaterales de crédito. La postura de la administración de turno y el respaldo del Tesoro estadounidense son relevantes para Argentina en las negociaciones de refinanciación de deuda, desembolsos o la obtención de asistencia financiera externa.
Además, en el contexto actual, se destaca el respaldo político de Trump a la gestión de Milei.
Los grandes capitales globales y corporaciones con base en EE.UU. observan la estabilidad institucional y el rumbo económico argentino. Si se modifica el control del Congreso norteamericano o se genera la antesala de un nuevo ciclo presidencial, podrían cambiar las prioridades globales en materia de transición energética, litio, gas y petróleo (Vaca Muerta), afectando la llegada de Inversión Extranjera Directa (IED).
Socios comerciales esenciales
El intercambio comercial de Argentina con sus principales socios refleja un perfil agroexportador y energético complementado con vínculos industriales y tecnológicos estratégicos.
Brasil es el principal destino de las exportaciones argentinas y un socio clave del Mercosur, con un intercambio que supera los 12.000 millones de dólares anuales. La balanza bilateral suele registrar déficit para Argentina debido a la importación de manufacturas industriales y vehículos.
Estados Unidos representa el segundo socio comercial y un mercado en expansión, impulsado por la cooperación en materia energética (petróleo y gas de Vaca Muerta), minerales críticos, aluminio y agronegocios, manteniendo una sintonía financiera y bilateral sólida.
Israel se destaca como un socio de Medio Oriente altamente rentable. Argentina exporta de forma sostenida carnes kosher, cereales y derivados agropecuarios, logrando un superávit comercial favorable. A la inversa, importa bienes de alto valor agregado como tecnología, pesticidas, fertilizantes y equipamiento médico.
Un cambio de gobierno en cualquiera de ellos podría tener implicancias en el comercio bilateral de Argentina, más allá de las alianzas políticas que mantiene actualmente Javier Milei con los mandatarios.
