Un proyecto legislativo busca regular la inhumación conjunta de personas y mascotas en cementerios, con requisitos sanitarios y autonomía para cada jurisdicción.
El vínculo entre las personas y sus animales de compañía ha motivado la presentación de un proyecto legislativo para regular la inhumación conjunta en cementerios. La medida alcanzaría exclusivamente a animales domesticados que cumplan con la definición oficial de mascotas, como perros o gatos. Quedan excluidas las especies silvestres, los animales protegidos por leyes ambientales y aquellos destinados a la producción agropecuaria.
Mascotas y dueños: entierros conjuntos
La propuesta consiste en crear un régimen específico para la inhumación conjunta en el territorio correspondiente. La normativa contempla requisitos y restricciones para asegurar que la práctica sea segura y controlada.
Según los lineamientos técnicos del texto original, la incorporación de esta modalidad no será obligatoria. Cada municipio, comuna o administración de cementerio público o privado conservará la potestad de resolver si adhiere o no al sistema. Los establecimientos que opten por brindar este servicio deberán adecuar sus espacios internos a los protocolos específicos.
El aspecto sanitario constituye otro de los pilares considerados por los especialistas. Para proceder a una inhumación conjunta, se exigirá un certificado oficial de defunción emitido por un veterinario, quien deberá constatar las causas del deceso y descartar cualquier patología transmisible. Este filtro busca mitigar riesgos biológicos y asegurar la salubridad del entorno.
El proyecto contempla diferentes métodos de disposición de restos de acuerdo con las tecnologías disponibles en cada jurisdicción. Los modelos internacionales de referencia admiten desde ataúdes cerrados y bolsas sanitarias herméticas hasta urnas cinerarias. Con este conjunto de medidas, se aspira a dotar a la sociedad de una alternativa legal para procesar el duelo de manera integrada.
