La intendenta de Quilmes en uso de licencia, Mayra Mendoza, asistió a una batalla de «farmear aura» realizada en la Plaza San Martín, en el marco de las actividades por el Día del Inmigrante.
La diputada provincial e intendenta de Quilmes en uso de licencia, Mayra Mendoza, participó de una batalla de «farmear aura» realizada en la Plaza San Martín de Quilmes. El evento reunió a cientos de jóvenes y se enmarcó en las actividades por el Día del Inmigrante.
La jornada incluyó una feria gastronómica, espectáculos de baile y propuestas de cosplay. Mendoza difundió imágenes del encuentro, que contó con una fuerte presencia juvenil.
La dinámica del «farmear aura» consiste en acumular carisma, presencia o prestigio frente a los demás. El término «farmear» proviene del ámbito gamer, donde se refiere a la acumulación de puntos, experiencia o recursos. En las redes sociales, el concepto se transformó: una persona «gana aura» cuando realiza un gesto, una pose o una acción considerada llamativa o admirable.
En las batallas de aura, dos participantes se enfrentan sin contacto físico y buscan provocar la reacción del público mediante miradas, caminatas, poses, movimientos o referencias a memes y personajes populares. La ovación de los presentes define al ganador.
Durante el evento en Quilmes se presentaron artistas y talentos locales, entre ellos Mariano Muhamed y Thiago Perod. Esta actividad se enmarca en una tendencia que durante agosto y septiembre se expandió en distintas ciudades argentinas, con convocatorias protagonizadas principalmente por adolescentes y jóvenes.
A diferencia de otras competencias como el freestyle o el baile, no existe una técnica única de evaluación: el juego se centra en proyectar seguridad y estilo. La dinámica es informal y depende de la reacción colectiva, con celulares en alto y videos pensados para circular en redes sociales.
La actividad mostró a Mendoza siguiendo de cerca una moda que trascendió la pantalla del celular. Entre puestos de comida, disfraces y competencias de carisma, la plaza se convirtió en punto de reunión para una generación que convirtió un meme en evento presencial.
