El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció el 4 de agosto el regreso al servicio activo de los generales en retiro Jesús Alejandro Barrera Peña y Norberto Mujica, quienes asumirán la dirección y subdirección de la Policía Nacional de Colombia.
El 4 de agosto, el presidente electo Abelardo de la Espriella anunció el regreso al servicio activo de dos generales en retiro, Jesús Alejandro Barrera Peña y Norberto Mujica, quienes asumirán la dirección y subdirección de la Policía Nacional de Colombia.
Esta decisión ocurre en medio de transformaciones institucionales tras la salida de 21 generales en 2022, durante el inicio del gobierno de Gustavo Petro, incluido Barrera.
Trayectoria de los nuevos designados
Jesús Alejandro Barrera Peña, nuevo director de la Policía, regresa a la institución con una trayectoria de 35 años en la fuerza pública. A lo largo de su carrera, ha desempeñado cargos como director de Carabineros y Seguridad Rural, director de Inteligencia Policial, jefe de operaciones de la Dipol, oficial de enlace ante Europol en Lyon (Francia) y jefe de la Unidad de Investigación Sensible (SIU) de la Dijín.
Su formación académica incluye títulos en administración policial y de empresas, así como especializaciones en seguridad, gerencia de recursos humanos y estudios en Francia.
Norberto Mujica, designado subdirector de la institución, lideró áreas como la dirección de inteligencia. La nueva cúpula se completa con el brigadier general Ricardo Alarcón, nombrado jefe nacional del Servicio de Policía.
Antecedentes del retiro en 2022
El regreso de Barrera Peña y Mujica se produce cuatro años después de que ambos fueran retirados del servicio activo en la denominada “barrida histórica” de 2022. En ese entonces, el presidente Gustavo Petro y su entonces ministro de Defensa, Iván Velásquez, ejecutaron una reestructuración que supuso el retiro de 21 generales de mayor rango y experiencia, incluidos los ahora designados directores.
El objetivo oficial fue “oxigenar” la institución y eliminar posibles afinidades políticas en los mandos superiores, según informó la revista Semana. La medida generó reacciones entre oficiales en retiro y en servicio, quienes señalaron que la salida masiva de oficiales con más de tres décadas de experiencia debilitaba la capacidad institucional para enfrentar amenazas como el narcotráfico, el crimen organizado y la seguridad ciudadana en ciudades como Bogotá, Cali y Medellín.
“Se siente dolor, mucho dolor, por tantos años en una gran institución y una salida de un portazo, sin explicaciones, sin razón, sin justificar”, afirmó uno de los generales retirados en ese momento. Otro exoficial calificó la decisión como única e histórica, comparando el episodio con purgas similares en otras fuerzas policiales de la región.
Desafíos de la nueva cúpula
La reincorporación de Barrera Peña y Mujica ocurre en un momento donde Colombia enfrenta retos en materia de seguridad, como el avance de estructuras criminales, el resurgimiento de conflictos en regiones rurales y las demandas de la ciudadanía por una mayor presencia policial.
Uno de los retos inmediatos será restaurar la confianza interna y la motivación de los uniformados, tras años marcados por cambios abruptos y divisiones generadas por decisiones políticas. La experiencia de Barrera Peña en seguridad rural y cooperación internacional será clave para atender los desafíos de las zonas apartadas, donde persisten grupos armados ilegales, narcotráfico y minería ilegal. Mujica deberá potenciar la capacidad de inteligencia para anticipar amenazas y fortalecer los sistemas de información policial.
