Un disco de mármol de casi dos toneladas en la basílica de Santa María en Cosmedin atrae a turistas que, según la leyenda, podrían perder los dedos si mienten al introducir la mano en su ranura.
En la basílica de Santa María en Cosmedin, en Roma, se encuentra la Bocca della Verità, un disco de mármol de pavonazzetto de casi dos toneladas y un diámetro de 1,75 metros. Según arqueólogos, en el siglo I d.C. funcionaba como tapa de alcantarilla del sistema de la Cloaca Máxima o como sumidero de un templo dedicado a Hércules Víctor. El rostro barbudo con ojos y boca perforados representa al dios marino Océano o al dios de los bosques Fauno, según distintas interpretaciones.
El mito medieval sostiene que si una persona introduce la mano en la ranura de piedra y ha mentido, el numen morderá y amputará los dedos del impostor. La leyenda ha sido popularizada por el cine, en particular por la película «Roman Holiday» (1953), donde Gregory Peck y Audrey Hepburn protagonizan una escena en el pórtico. Durante el rodaje, Peck no informó a Hepburn que escondería su mano dentro de la manga de su saco, lo que provocó una reacción genuina de la actriz. El director William Wyler decidió conservar esa primera toma en el corte final.
Visitantes de todo el mundo hacen fila para probar el mito. En ocasiones, algunos realizan bromas imitando la escena de la película. Recientemente, un turista fue arrestado por zambullirse en la Fontana di Trevi, similar a lo que hizo Anita Eckberg en «La dolce vita».
La experiencia de introducir la mano en la Boca de la Verdad genera una sensación de vacilación entre quienes participan, aunque el mármol se mantiene frío y liso, y la mano siempre sale intacta.
