El Instituto de Estadística y Censos porteño informó que el IPC de CABA alcanzó el 2,9% en julio, impulsado por restaurantes, vivienda, transporte, alimentos y recreación. Consultoras privadas proyectan que el dato nacional se ubicará entre 2% y 2,1%, con una leve aceleración respecto de meses previos.
El Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IECBA) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de la Ciudad alcanzó el 2,9% en julio. Este registro superó las expectativas del mercado. Las divisiones que más aportaron al alza fueron Restaurantes y hoteles, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, Transporte, Alimentos y bebidas no alcohólicas, y Recreación y cultura, que en conjunto sumaron 2,11 puntos porcentuales al nivel general.
La consultora PxQ, dirigida por el exviceministro de Economía Emmanuel Álvarez Agis, estimó que, si a nivel nacional se replican las variaciones observadas en CABA, el índice del país se ubicaría en torno al 2% en el séptimo mes del año.
La Fundación Libertad y Progreso (LyP) registró una inflación nacional del 2,1% para julio, liderada por Alimentos y bebidas (2,9%, con un aporte de 0,7 puntos porcentuales) y Vivienda y servicios (3,3%, con un aporte de 0,4 puntos). Según el informe de LyP, el aceleramiento del rubro Alimentos se debió principalmente a la suba del dólar mayorista, que aumentó alrededor del 6% entre mayo y julio.
Tomás Amerio, analista económico de LyP, sostuvo: “La proyección para julio, que ubica al nivel general en 2,1% mensual, muestra la conjunción de factores que empujan el índice en direcciones opuestas. Alimentos y bebidas y Vivienda explican buena parte del registro al alza, mientras que la deflación en indumentarias debido a las liquidaciones de temporada muestra las contracciones que suavizan las subas anteriores. La estacionalidad propia del mes, marcado por el receso invernal, no modifican sin embargo la tendencia de fondo que muestra un camino descendente”.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) difundirá el dato oficial el próximo 13 de agosto. Si el índice nacional se ubicara en 2%, el acumulado desde noviembre de 2023 (inicio de la gestión de Javier Milei) alcanzaría el 328%.
Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central (BCRA), las proyecciones para los próximos meses son: 1,8% en agosto, 1,8% en septiembre, 1,7% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,8% en diciembre. Si se cumplieran estas estimaciones, la suba de precios desde noviembre de 2023 sería de aproximadamente 367% al cierre de 2025.
Leo Anzalone, economista y director del Centro de Estudios Políticos y Económicos (Cepec), afirmó: “El proceso de desinflación no es lineal, continúa vigente, aunque la etapa más sencilla ya quedó atrás. Es esperable que haya meses de aceleración y otros de desaceleración, producto de factores estacionales, ajustes de precios regulados o movimientos en algunos rubros específicos”.
En relación con el dólar y los salarios como anclas desinflacionarias, Anzalone sostuvo que “siguen siendo dos anclas importantes, pero ya no alcanzan por sí solas”. Agregó: “El tipo de cambio estable ayudó mucho durante los primeros meses, y la debilidad del consumo también limitó la capacidad de trasladar aumentos a precios. Sin embargo, hoy empiezan a pesar más otros factores, especialmente la inflación de servicios, la leve suba del tipo de cambio y algunos precios regulados. Por eso la inflación se vuelve más difícil de seguir bajando”.
El Banco Central, en su último informe de Política Monetaria, indicó que “para el tercer trimestre se prevé una mejora adicional. Las condiciones son favorables: continuará la estacionalidad favorable en carnes; se espera moderación o caída en el precio de las verduras luego de los aumentos de mayo y junio; se proyecta estabilidad en el precio de las naftas; y la menor inercia inflacionaria implica una desaceleración progresiva de los ítems indexados como alquileres, medicina prepaga y transporte público”.
En cuanto al impacto en los hogares, el ingreso disponible (dinero restante tras el pago de gastos fijos) se encuentra por debajo de los niveles previos a diciembre de 2023. Una encuesta de AtlasIntel y Bloomberg indicó que la inflación pasó del 21% al 37% en las preocupaciones de los argentinos, ubicándose como el tercer problema más mencionado, detrás de la corrupción y el desempleo.
El Índice mensual de precios relativos de Fundar, que compara el nivel de precios en dólares de Argentina con otros países de América Latina y del mundo, marcó que el país se encuentra 1% más caro que el promedio regional y 4,5% desde que asumió Milei.
