El fiscal Raúl Garzón informó que el sujeto declaró dos veces sin colaborar en la búsqueda del cuerpo de la menor.
Buenos Aires, 30 de mayo (NA) – Claudio Gabriel Barrelier se encuentra detenido como principal acusado del crimen de Agostina Vega, la adolescente que permanecía desaparecida desde el sábado 23 de mayo en la provincia de Córdoba. Según informaron fuentes judiciales, el hombre de 33 años tenía antecedentes por privación ilegítima de la libertad, conocía a la víctima desde hacía tiempo, integraba la barra brava del club Instituto de Córdoba y trabajaba en la Municipalidad de Córdoba.
El sábado 30 de mayo, tras siete días de búsqueda, la Policía de Córdoba halló restos en un descampado del barrio Ferreyra que fueron identificados como pertenecientes a la adolescente. Agostina fue vista por última vez el sábado 23 de mayo por la noche cuando abordó un remise hacia la vivienda del acusado.
Las sospechas sobre Barrelier se fundamentan en el análisis de cámaras de seguridad cercanas a su domicilio, el estudio de antenas telefónicas y los primeros resultados periciales, que indican que la víctima estuvo en la casa del detenido y que fue asesinada durante las primeras horas de su llegada.
El fiscal Raúl Garzón declaró en conferencia de prensa que Barrelier prestó declaración en dos ocasiones, pero en ninguna de ellas aportó información para localizar el cuerpo de la menor.
Barrelier, de 33 años, había sido denunciado meses atrás por privación ilegítima de la libertad. Ese caso se conoció cuando una mujer salió de su casa desnuda y pidió ayuda. Vecinos señalaron que su vivienda era utilizada como punto de encuentro cuando el club Instituto jugaba de visitante, ocasiones en que se cortaba la calle.
En el ámbito laboral, Barrelier se desempeñaba como empleado del área de Tránsito de la Municipalidad de Córdoba. Tras conocerse la acusación, fue apartado de su cargo.
Agostina y Claudio se conocían. El hombre había sido pareja de Melisa, madre de la víctima. Luego de la separación mantuvieron una relación de amistad, por lo que durante tres años la menor continuó en contacto con él. Los investigadores sostienen que la adolescente fue engañada con una invitación para “hacerle una sorpresa a su madre”, lo que la llevó hasta el domicilio donde fue asesinada.
