Un móvil de LN+ dialogó con la instructora Melani Giommetti, quien sostuvo que “la actividad sirve para fortalecer nuestros músculos de forma consciente y a largo plazo”.
Un móvil de LN+ se trasladó al centro de entrenamiento Toulouse, ubicado en el barrio porteño de Palermo, para entrevistar a la instructora de pilates Melani Giommetti. Durante la conversación, Giommetti explicó qué son las cadenas miofasciales, una serie de ejercicios que, según afirmó, han transformado la práctica de esta disciplina.
“Acá en nuestro instituto tenemos nuestra propia investigación y promovemos la práctica del pilates a través de las cadenas miofasciales”, declaró Giommetti. “Esto consiste en ver el cuerpo de forma integral, y no como grupos musculares aislados”.
Sobre la práctica de la disciplina, la instructora señaló: “La cama, que se llama reformer, es una herramienta clave. Porque no solo nos asiste, sino que también nos potencia para que no sea solo un trabajo pasivo”.
Dos mitos
Giommetti despejó dos mitos comunes sobre el pilates. “No es verdadero eso de que, al trabajar en una cama, no se trabaje tanto. En el pilates se trabaja mucho utilizando pesas y nuestro propio peso”, sostuvo. “Otro mito es que sea una práctica solo para mujeres”.
En palabras de la especialista, “cada vez más hombres vienen y practican, porque pilates potencia muchas de otras disciplinas particulares que ellos mismos realizan”.
Cómodo y barato
Consultada sobre la vestimenta y el costo, Giommetti detalló que “lo mejor es siempre practicar con ropa cómoda, preferentemente pantalón corto y descalzos”. Sobre los valores, apuntó: “Practicar pilates no es costoso: las cuatro clases hoy rondan los $80.000, y vale la pena”.
