Un estudio científico registró la muerte de pichones de pingüino papúa durante una ola de calor en la isla Martillo, Tierra del Fuego, y detectó un adelanto en su temporada reproductiva.
Buenos Aires, 21 de mayo (NA) – Especialistas detectaron que una ola de calor probablemente causó la muerte de pichones de pingüino papúa (Pygoscelis papua) en una colonia de la isla Martillo, en Tierra del Fuego. El hallazgo se enmarca en un monitoreo con cámaras trampa realizado entre 2013 y 2024, cuyos resultados fueron publicados en la revista PLOS One.
El estudio, a cargo de científicos del CONICET, WCS (Wildlife Conservation Society) y la Universidad Oxford Brookes (Reino Unido), observó eventos de mortalidad aguda relacionados con el calor. Durante una ola de calor de tres días en enero de 2015, con temperaturas de hasta 24 °C, cinco de los 32 pichones de la colonia murieron en menos de 45 minutos. Los investigadores descartaron hambre, depredadores y enfermedades como causas, ya que los pichones tenían un peso normal y no presentaban heridas ni signos de enfermedad. Sin embargo, la causa exacta no pudo determinarse debido al estado de descomposición de los cuerpos.
El monitoreo también reveló que, por encima de los 20 °C, los pichones abandonaban el área de nidificación para buscar sombra en arbustos cercanos o refrescarse en la playa. Además, la colonia adelanta su temporada reproductiva dos días por año, lo que reduce la exposición de los pichones a los días más peligrosos del verano y favorece su supervivencia.
