La Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) atraviesa una profunda crisis financiera que ha llevado a la suspensión de prestaciones médicas en todo el país. En San Juan, un suboficial retirado de 77 años se quitó la vida tras verse obligado a abandonar su tratamiento oncológico. El presidente del directorio de la obra social renunció esta semana, mientras los afiliados reclaman soluciones urgentes.
La crisis de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) continúa generando incertidumbre entre los afiliados, que enfrentan cortes de prestaciones y demoras en la atención médica. En la provincia de San Juan, el suboficial mayor retirado Carlos Héctor Velázquez, de 77 años, se quitó la vida tras haber denunciado en marzo pasado que la falta de cobertura médica constituía “un genocidio”. En una carta dirigida al presidente Javier Milei y al ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti, Velázquez señaló que abandonaba su tratamiento contra un cáncer avanzado por la falta de atención.
Dos meses después de aquel primer intento de suicidio, el suboficial concretó su decisión. El hecho causó conmoción en el ámbito castrense y motivó una protesta simbólica frente a la sede de OSFA en San Juan, donde los manifestantes entregaron un petitorio exigiendo la restitución de todos los servicios de salud y responsabilizando al Gobierno nacional por la demora en las medidas.
En paralelo, el general de brigada retirado Sergio Maldonado renunció a la presidencia del directorio de OSFA, cargo que había asumido dos meses atrás. Fuentes de la obra social negaron que su salida esté vinculada al suicidio, aunque reconocieron que la situación es “lamentable”. Aún no se ha designado un reemplazante.
La deuda de OSFA ascendía en febrero a 212.000 millones de pesos. Tras un aporte de 80.000 millones por parte del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, la deuda se redujo en un 60%. Voceros de la obra social indicaron que ya comenzaron los pagos a prestadores y proveedores, pero advirtieron que la normalización total de las prestaciones llevará tiempo. En ciudades como Buenos Aires, Córdoba y Mar del Plata persisten los cortes de servicios.
Los afiliados denuncian demoras en los turnos y falta de acceso a medicamentos e insumos. Un oficial retirado describió la situación como la de “ciudadanos de segunda”. El conflicto afecta a unos 343.000 afiliados entre militares en actividad, retirados y sus familias.
