El contador e investigador Daniel Kriner indaga en los relatos bíblicos para separar mito de realidad histórica en su primer libro, que presentará hoy en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
El contador Daniel Kriner, residente en Campinas, Brasil, desde hace 28 años, publicó su primer libro titulado Biblia. La historia escondida (Editorial Planeta), en el que examina figuras centrales de las tradiciones judía y cristiana como Abraham, Moisés, el rey David y Jesús. La obra busca tender puentes entre los relatos bíblicos y los hallazgos históricos, sin pretender un rigor académico exhaustivo.
En diálogo con Clarín, Kriner explicó que su motivación surgió al leer La historia del judaísmo de Martin Goodman: “Pensé en cuántos aspectos históricos desconocemos. Me puse a investigar y encontré información que no imaginaba. Vale la pena compartirla”. El libro, que comenzó a escribir hace dos años y medio, se enfoca primero en personajes del judaísmo y luego se extiende al cristianismo.
Respecto a Abraham, Kriner lo describe como un seminómada nacido en Ur (sur de Mesopotamia), que transitó por Siria, Canaán y Egipto. “Rechazaba el estilo de vida urbano: quería autonomía y un Dios sin intermediarios sacerdotales”, señala. Sobre el pacto de la circuncisión, el autor indica que, si bien el relato bíblico lo presenta como un acuerdo divino, históricamente la circuncisión era una práctica egipcia adoptada por los hebreos.
En cuanto a Moisés, Kriner sostiene que hay evidencia arqueológica de que la salida de Egipto hasta la entrada en Canaán duró entre 150 y 200 años, no 40 o 50 como narra la Biblia. “Es lógico pensar que hubo más de un líder en ese período”, afirma. El libro plantea la tesis —retomada de Freud y otros historiadores— de que Moisés era egipcio y que el mito de su origen hebreo responde a una necesidad de apropiación cultural.
Kriner presentará su obra hoy a las 16:00 en la sala Rodolfo Walsh de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. “Es un libro de divulgación, un granito de arena que conecta relatos bíblicos con la historia”, concluye.
