Desde el 1 de mayo rige el acuerdo comercial que establece un cupo anual de 50.000 vehículos con reducción arancelaria. La Argentina accederá a 15.500 unidades por año, con beneficios que se profundizarán hasta llegar al arancel cero en 15 años.
El Ministerio de Economía de la Nación convocó a los actores del sector a una reunión informativa sobre la implementación del acuerdo Mercosur-Unión Europea, que entró en vigor el 1 de mayo. La industria automotriz es una de las principales interesadas, ya que la medida otorga a la Argentina acceso a una parte del cupo de 50.000 unidades anuales que ingresarán con una reducción arancelaria.
En concreto, la Argentina dispondrá de 15.500 unidades por año, mientras que Brasil recibirá 32.000, Uruguay 1.750 y Paraguay 750. Durante este primer año, el cupo argentino será de algo más de 10.000 unidades debido a que la norma comenzó a regir en mayo y no en enero.
Para los modelos con motor a combustión interna (ICE), la rebaja arancelaria pasa del 35% al 17,5%; en tanto que los vehículos eléctricos (BEV) o híbridos (HEV) pasarán al 25%. Este cupo se mantendrá durante los primeros ocho años, y a partir del noveno año la reducción será mayor, hasta alcanzar el arancel 0% sin límite de cupo a los 15 años.
Hasta el momento, los autos provenientes de Europa no representaban un porcentaje importante del mercado local, limitados mayormente a modelos de marcas premium, principalmente de Alemania. El grueso de los vehículos que se venden en el país provienen de Brasil, seguidos de México, China y Corea del Sur.
Representantes de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) participaron del encuentro y destacaron la importancia del avance. Desde la entidad se expresó un reconocimiento a los equipos de Cancillería, Economía y la Secretaría de Industria por la labor técnica. “Considerando que las marcas de origen europeo tienen un rol predominante en nuestro mercado, el acuerdo se posiciona como un puente directo con los centros de decisión globales. Esta integración con las casas matrices es clave para facilitar la llegada de nuevas inversiones”, señalaron.
Rodrigo Pérez Graziano, presidente de ADEFA, afirmó: “Este nuevo acuerdo contribuye a nuestro trabajo y esfuerzo en potenciar el perfil exportador de nuestro sector, ya que funciona como una herramienta estratégica para que la industria local pueda integrarse más a las cadenas globales de valor”.
El modelo de cupo ya se aplica desde hace dos años para autos electrificados que ingresan libres de arancel (con precio FOB de hasta US$ 16.000) previa aprobación del Gobierno, con un cupo de 50.000 unidades anuales. Este año también se acordó un cupo de 10.000 unidades para modelos fabricados en EE.UU., incluido en la Reforma Impositiva vinculada a la Ley de Reforma Laboral. Se espera que esto permita el lanzamiento de algunos SUV grandes y pick-ups full size.
