Lisandro Gustavo Cots, un apasionado de los autos, transformó su necesidad personal en un emprendimiento junto a su amigo Nicolás Emanuel De Filpo. Así nació Carmotion, un garaje plegable que protege los vehículos del clima.
Elegir una vivienda para comprar o alquilar no es fácil. Factores como la cantidad de ambientes, el estado del inmueble, la ubicación, el precio y la cochera son determinantes. Para los amantes de los autos, este último punto cobra especial relevancia: deben analizar si el espacio es apto para su vehículo, considerando el lugar entre autos, si es techado o cómo es el ingreso.
Estas eran las preocupaciones de Lisandro Gustavo Cots, un abogado amante de los motores que adquirió un vehículo de colección. “Soy muy cuidadoso con los autos y no puede ser que le dé el sol y la lluvia”, explica el fanático, que tenía una cochera semicubierta en el edificio donde vivía en Capital Federal. Por eso le propuso a su vecino techar el espacio para proteger su vehículo de los fenómenos climáticos. Su vecino, al ver los precios elevados —aproximadamente US$2000 cada uno—, se negó.
“Ante el rechazo empecé a buscar alternativas”, relata Cots. Una de las opciones fueron las fundas, pero notó que no cubrían granizo ni lluvias fuertes, y eran complejas de poner y sacar. Fue entonces cuando encontró en Internet un producto que llamó su atención: un garaje plegable que, tras la instalación, prometía cubrir el vehículo de desastres climáticos como lluvia, granizo y vientos fuertes. El inconveniente: lo vendían en Colombia. Al continuar las averiguaciones, descubrió que la fábrica de origen estaba en China. “Sin poder tocar la tela ni comprobar la calidad hice el encargo”, señala.
“La idea surgió de la necesidad”, resume Cots, que sabía que el producto representaba algo más que un gusto personal. Se lo mostró a su amigo Nicolás Emanuel De Filpo —con quien ya habían hablado de armar un emprendimiento y casi abren un restaurante justo antes de la pandemia— y no lo dudaron: empezaron a planear el negocio. Encargaron una primera muestra, probaron cómo funcionaba, revisaron los materiales —acero inoxidable de la estructura y tela anti desgarro— y comprobaron que eran muy buenos: “No pude romper la tela ni con una llave”.
Identificaron la posible demanda: vieron los garajes descubiertos en la Ciudad de Buenos Aires y también los autos en las casas. “Me mudé a un barrio cerrado en diciembre y el 99% no tienen estructuras cubiertas, porque perdés metros”, indica. Ya decididos, compraron la primera tanda para vender, que llegó a fines de noviembre en barco. Por las fiestas las ventas se dilataron y finalmente lanzaron en los primeros meses del año.
Con una inversión inicial de US$25.000, los socios trajeron 55 unidades —tamaño auto y tamaño camioneta mediana (Amarok, Hilux y Ranger)— de las cuales ya tienen vendidas la mitad. Así crearon Carmotion. Respecto a los precios, el garaje para autos plegadizo es de $1.450.000 y el de camioneta mediana $1.650.000. Ahora también planean vender otros tamaños: para moto y para camioneta king size.
A la hora de defender el producto, Cots asegura que si la instalación es correcta, el garaje plegable “tolera vientos de hasta 100 km por hora”, aunque advierte que la instalación debe estar bien hecha y amurada en los siete puntos con tarugos de 15 cm de profundidad.
