La princesa fue la invitada de honor en una velada de gala que reunió a la realeza europea y recaudó fondos para la peregrinación anual a Lourdes.
El Cercle de l’Union Interalliée de París fue escenario del Baile de la Orden de Malta, que contó con Carolina de Hannover como invitada de honor. La princesa, hija de Grace Kelly, revivió el vínculo familiar con la Orden, ya que su madre presidió la última gala de la institución en la capital francesa hace 59 años.
Organizado por el barón Olivier de La Chapelle y bajo el patrocinio de Fray John Dunlap, el evento reunió a 420 invitados, entre ellos representantes de distintas ramas de la dinastía Borbón, así como miembros de las familias reales de Luxemburgo, Liechtenstein y Orleans. La velada comenzó con la recepción de la Guardia Republicana, seguida de un cóctel amenizado por un cuarteto musical, una cena dividida en dos salones según la edad de los asistentes, y una subasta benéfica organizada por Christie’s.
Tras la cena, se realizaron actuaciones de seis artistas y una sesión de DJ que prolongó la celebración hasta la madrugada. Lo recaudado se destinará a la 68° peregrinación de la Orden de Malta a Lourdes. La Orden, con nueve siglos de historia, es reconocida por su labor asistencial y benéfica a nivel internacional.
