Un estudio científico sugiere que sincronizar la actividad física con el ritmo circadiano personal mejora los beneficios cardiovasculares. Investigadores proponen un cuestionario de 19 preguntas para identificar si una persona es matutina, vespertina o intermedia.
El ritmo circadiano, o reloj biológico interno, es un factor clave que influye en el funcionamiento del cuerpo humano. Tradicionalmente, se ha clasificado a las personas en perfiles matutinos (‘alondras’), vespertinos (‘búhos’) o intermedios. Identificar a qué grupo se pertenece puede ser útil para organizar las actividades diarias, incluido el ejercicio físico.
Una investigación publicada en la revista British Medical Journal (BMJ), realizada por científicos del Instituto Universitario de Fisioterapia de la Universidad de Lahore (Pakistán) y de la Facultad de Medicina de Edimburgo (Reino Unido), analizó si ajustar el momento del ejercicio al cronotipo individual mejora los beneficios para la salud cardiometabólica.
El estudio reclutó a 150 adultos de entre 40 y 60 años con al menos un factor de riesgo cardiovascular. Para clasificarlos, utilizaron el ‘Cuestionario de Matutinidad-Vespertinidad’, una herramienta creada en 1976 por James A. Horne y Olov Östberg que sigue siendo ampliamente usada en clínicas de sueño y medicina laboral.
El test consiste en 19 preguntas y puede completarse en aproximadamente 5 minutos. Al finalizar, asigna un puntaje que ubica a la persona en una de cinco categorías: matutino extremo, matutino moderado, intermedio, vespertino moderado o vespertino extremo.
Los resultados del estudio demostraron que los participantes que realizaron ejercicio aeróbico en sincronía con su cronotipo natural obtuvieron mayores beneficios para la salud cardiovascular—como mejoras en los niveles de colesterol y presión arterial— en comparación con quienes se ejercitaron en horarios no favorables. Estos efectos fueron consistentes en todas las categorías de sexo y cronotipo, y más pronunciados en personas con hipertensión.
Los autores concluyeron que «ajustar el momento del ejercicio al cronotipo individual mejora significativamente los resultados cardiometabólicos y relacionados con el sueño en adultos en riesgo». Además, sugirieron que las prescripciones de ejercicio basadas en el cronotipo podrían ofrecer un enfoque personalizado y rentable para mejorar la salud cardiovascular en entornos clínicos y de salud pública.
