A 17 años del lanzamiento de Bitcoin, un reportaje del New York Times reaviva el debate sobre la identidad de su creador, señalando al criptógrafo británico Adam Back como el principal sospechoso, quien ha negado categóricamente serlo.
Desde su creación en 2009, la identidad de Satoshi Nakamoto, el seudónimo detrás del white paper fundacional de Bitcoin, constituye uno de los mayores enigmas de la era digital. Una reciente investigación del diario estadounidense The New York Times ha vuelto a centrar la atención en este misterio, identificando al criptógrafo británico Adam Back como el candidato más probable.
El reportaje, publicado el 8 de abril y elaborado por el periodista John Carreyrou, se basa en un análisis de escritura, coincidencias ideológicas y técnicas, y una interpretación del lenguaje corporal de Back en un documental. El punto de partida fue una escena filmada en Riga, Letonia, donde Back mostró tensión al ser mencionado como posible Satoshi.
La investigación destaca el rol pionero de Back en la criptografía aplicada al dinero digital, incluyendo su invención de Hashcash en 1997 —sistema citado por Nakamoto— y su participación activa en la lista de correos Cypherpunks durante los años noventa, donde discutió ideas precursoras de Bitcoin.
Pese a los indicios presentados, Adam Back negó de forma categórica ser Satoshi Nakamoto. A través de su cuenta en X (antes Twitter), el CEO de Blockstream afirmó: «No soy Satoshi», al tiempo que defendió el anonimato original del proyecto. «Es importante respetar el espíritu original del proyecto», declaró al New York Times.
La verdadera identidad de Nakamoto —ya sea una persona o un grupo— sigue sin confirmarse. A lo largo de los años, se han barajado otros nombres, como Hal Finney o Nick Szabo, sin que ninguna hipótesis haya sido verificada. Para muchos en la comunidad, la ausencia de un rostro visible refuerza la naturaleza descentralizada de Bitcoin y lo consolida como un activo digital independiente de cualquier figura central.
