El sector agroexportador alerta que las protestas de transportistas afectan la logística en un momento clave para la campaña gruesa, que podría ser récord.
En un contexto de alta tensión para la cadena agroexportadora, Luis Zubizarreta, vicepresidente de la Cámara de Puertos Privados Comerciales, advirtió sobre el impacto del conflicto con transportistas en plena campaña gruesa. «Estamos arrancando lo que tal vez es la mayor cosecha de la historia de Argentina», sostuvo, y remarcó que este momento es clave porque «es el momento crítico que consiste en levantar esa cosecha y empezarla a llevar a los puertos».
El problema central radica en el aumento del precio del gasoil, que tensionó la negociación de tarifas de flete. «Suben los combustibles, es algo natural por esta situación internacional y obviamente que esa suba tiene que verse reflejada en las tarifas que reciben los transportistas», explicó Zubizarreta.
La falta de consenso derivó en protestas que ya afectan la logística exportadora. Según el directivo, «desde hace unos días tenemos cerrado el acceso a dos de los puertos más importantes del país, que es el puerto de Bahía Blanca y la Ecochea».
El conflicto se complejiza por la fragmentación del sector: «Los transportistas de granos son mini PyMEs, son incluso muchas veces personas físicas que tienen un camión». Esto dificulta alcanzar acuerdos generales. Zubizarreta explicó que, si bien existe una tarifa de referencia, el sistema funciona bajo libre contratación: «Cada uno que decide contratar un camión tiene que consensuarlo con el transportista y definir una tarifa». Sin embargo, la falta de una mesa nacional unificada agravó la situación: «Esa mesa se trasladó a las provincias y se hace más complejo llegar a un acuerdo».
Sobre las negociaciones recientes, indicó que, «parecía que había un acuerdo con un aumento que era del 14%, pero hoy seguimos con el conflicto».
