La pérdida de USD 1.023 millones en las reservas del Banco Central por una operación de cobertura con oro generó críticas de ex autoridades de la entidad y de la Auditoría General de la Nación. El organismo defendió la maniobra y el sector privado la consideró previsible.
La pérdida de USD 1.023 millones en las reservas del Banco Central (BCRA) por una operación de cobertura con oro generó cuestionamientos de ex titulares de la entidad y de la Auditoría General de la Nación (AGN). La operación, estructurada como collar trade, consistió en la compra de una opción de venta (put) con un piso cercano a los USD 2.300 por onza y la venta de una opción de compra (call) con un techo en torno a los USD 3.840. El oro superó ese techo y trepó por encima de los USD 4.300, lo que obligó al BCRA a desembolsar USD 1.023 millones para compensar la diferencia.
Ex presidentes del BCRA coincidieron en que la cobertura es una práctica habitual, pero cuestionaron la magnitud de la exposición. Martín Redrado afirmó que si esa decisión se hubiera tomado en el sector privado, «esa persona no estaría más». Alejandro Vanoli calificó la cobertura de «carísima y especulativa». Jorge Carrera sostuvo que «el oro es un activo pensado como tenencia estructural a largo plazo» y señaló que la maniobra desvirtuó la naturaleza del resguardo.
La AGN, mediante su titular Juan Manuel Olmos, advirtió que el BCRA «realizó operaciones especulando con la trayectoria del precio, erró el cálculo y generó la pérdida». El informe sobre los Estados Contables al 31 de diciembre de 2025 registró una ganancia patrimonial de $8 billones por la tenencia de oro, compensada parcialmente por un rojo de $1,5 billones en la estrategia de derivados.
Fuentes del BCRA admitieron la operatoria ante PERFIL, pero rechazaron la acusación de especulación: «Eso es justamente no especular. Él dice en la misma frase que es cobertura y que se especuló». Argumentaron que el mecanismo operó como un seguro decidido antes de conocer el movimiento del mercado.
En el sector financiero privado, operadores consultados en off the record defendieron la maniobra. «Es una operación de cobertura, si el oro hubiera bajado estaríamos felicitándolo al presidente del Central. Los mercados son así, nadie tiene la bola de cristal», afirmó un operador. Agregaron que «no perdieron nada, dejaron de ganar un poco más a cambio de asegurarse si hubiera bajado el oro». Sobre la falta de transparencia, señalaron que «avisar que va a hacer algo así no corresponde».
El debate continúa mientras el destino físico de los lingotes utilizados como respaldo no fue precisado. El vocero Adrián Ravier se excusó: «No puedo hablar por la entidad».
