La joven cursaba el último año de Enfermería cuando se palpó un bulto durante un autoexamen mamario. Tras el diagnóstico de carcinoma invasor, debió pausar sus estudios y su pasantía para someterse a quimioterapia. En una entrevista, relata el proceso y brinda recomendaciones sobre la detección temprana.
A los 25 años, Ariana Acosta cursaba el último año de la Licenciatura en Enfermería y realizaba una pasantía en un sanatorio de Posadas. Durante un autoexamen mamario mientras se bañaba, detectó un bulto grande que no le causaba dolor ni molestias. «Por mi formación supe al instante que era una señal de alerta», declaró. Tras consultar a una ginecóloga, recibió un diagnóstico de carcinoma invasor.
El tratamiento incluyó quimioterapia, cirugía y criopreservación de óvulos. Actualmente continúa con tratamiento hormonal con Tamoxifeno e inyecciones mensuales. En una entrevista, relató cómo fue el proceso de comunicar la noticia a su familia y pareja, y el acompañamiento que recibió, en particular de su hermano, quien la acompañó a las sesiones de quimioterapia.
Consultada sobre el impacto en sus estudios y trabajo, explicó que debió dejar la pasantía debido a la cirugía y el reposo, pero que sus profesores le permitieron continuar con las materias del último año. Sobre el tratamiento, mencionó que la decisión de criopreservar óvulos fue difícil y que los cambios hormonales actuales incluyen sofocos, mayor sensibilidad e irritabilidad.
Respecto de las prioridades, afirmó: «Ahora, sin importar qué esté pasando, lo primero es la salud». También manifestó su deseo de terminar la carrera y devolver el apoyo recibido. Para las mujeres jóvenes, recomendó: «Lo primero que les diría es que se conozcan y se autoexploren. Que aprendan a realizarse el autoexamen mamario; hoy existen muchos tutoriales y recursos disponibles para aprender a hacerlo correctamente». Y agregó: «Ante un dolor extraño, una incomodidad, un cambio o algo que no parezca normal, hay que consultar».
Finalmente, a una mujer joven que recibe un diagnóstico similar, le diría: «Le daría un abrazo muy fuerte y le diría que todo pasa. Sé que, en ese primer momento, todo puede verse negro y puede parecer que no existe una salida, pero la salida existe».
