La fecha conmemora el presunto origen del producto en 1829, en la estancia de Juan Manuel de Rosas. Fue establecida oficialmente en 1998 y declarada Patrimonio Cultural Alimentario en 2003.
El Día del Dulce de Leche se celebra cada 11 de octubre en conmemoración a su presunto origen: según la historia, se elaboró por primera vez en 1829 en la estancia de Cañuelas que pertenecía al entonces gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas.
De acuerdo a la leyenda popular, una criada de Rosas preparaba «lechada», una bebida a base de leche con azúcar que se cocinaba a fuego lento para el mate, pero se olvidó la olla en el fuego; al regresar, encontró un brebaje espeso y marrón, que tiempo después se conoció como dulce de leche.
La fecha conmemorativa fue establecida oficialmente en 1998 por iniciativa del Centro Argentino de Promoción del Dulce de Leche y Afines, con el objetivo de homenajear al producto y potenciar su consumo y exportación. En 2003, se le otorgó la figura de «Patrimonio Cultural Alimentario y Gastronómico de la Argentina».
Cada 11 de octubre, marcas argentinas presentan promociones especiales y realizan eventos conmemorativos. Algunas fábricas ofrecen visitas guiadas para recorrer el proceso de producción y conocer las distintas fórmulas que desarrollan para abastecer a las industrias de alfajores, helados y panificados.
La fábrica argentina de dulce de leche más grande del mundo, Vacalín, procesa 4.000 litros de leche por día y produce 3.200 toneladas de dulce por mes. Esta cantidad se incrementó desde los años ’90, cuando se producían 800 toneladas mensuales.
«El dulce de leche es parte de nuestra identidad y uno de los productos que mejor nos representa», señaló Jennifer Arrieta, Jefa de Marketing de la firma.
El dulce de leche es uno de los alimentos nacionales más consumidos en todo el país.
