Vive en Tolosa, La Plata, y visitó LN+ para compartir su historia. Es fanático de la mecánica automotriz y proyecta construir un auto propio basado en el modelo Escarabajo de Volkswagen.
Stefano Marconi Sgroi tiene 9 años, vive en Tolosa, La Plata, y acaba de pasar a cuarto grado. Según se informó, posee el coeficiente intelectual más alto del país. El niño visitó el programa LN+ para compartir su historia y su afición por la mecánica automotriz.
«Ser piloto de fórmula 1 sería un gran sueño para mí», declaró a LA NACION. Además, contó que está diseñando una bicicleta para Franco Colapinto, quien correrá este fin de semana en el circuito de Marina Bay, en Singapur.
«Comencé a hablar a los siete meses y a los dos años ya leía», relató Sgroi en LN+. En esa línea, afirmó: «Siempre tuve la idea de hacer un auto propio».
Un fanatismo sobre ruedas
«Desde hace un tiempo estoy trabajando en la maqueta de un auto propio, basado en el modelo Escarabajo de Volkswagen», señaló. Al describir su creación, indicó: «Va a estar diseñado íntegramente con materiales de fibra de carbono y va a tener el motor trasero, para nivelar el peso del auto».
Según sus estimaciones, «va a estar terminado en diez meses». Consultado sobre sus preferencias automovilísticas, dijo: «Yo soy muy de las marcas alemanas. Pero si tengo que elegir entre Ford y Chevrolet, me quedo con Ford, por confiabilidad».
El niño también se refirió a la discusión entre autos eléctricos o a combustión. «El eléctrico contamina más, porque para sacar el litio rompen todas las minas de litio, es decir, rompen la mitad del mundo. Además, si chocas un eléctrico, explota», sostuvo.
En referencia a la durabilidad de estos vehículos, afirmó: «Si tomamos como ejemplo la batería, en un auto eléctrico te pueden durar entre cinco y diez años. En cambio, en los autos de combustión, la tenés para toda la vida».
Su relación con la escuela
Sgroi indicó que le gusta ir a la escuela «porque ahí charlo con mis amigos», aunque aclaró: «El colegio, en general, me aburre».
«Las materias que más me gustan son matemáticas, plástica y educación física. En Lengua también me va bien», relató. Sobre sus próximos desafíos académicos, puntualizó: «Tengo que aprender inglés, porque es el idioma que se habla en todo el mundo».
En su tiempo libre, detalló que prefiere jugar al básquet y practicar taekwondo. Por último, compartió su manifiesto de vida: «Yo con la política no tengo nada que ver», concluyó.
