El especialista en ciencias del comportamiento y lenguaje corporal, Juan Manuel García, explicó en el pódcast BETTER que los movimientos espontáneos de las cejas pueden revelar si una persona es bien recibida en un lugar. García, exmiembro de la Guardia Civil Española y formado en el FBI, detalló que estas señales actúan como un termómetro social y que la autenticidad prima sobre la técnica.
Juan Manuel García, experto en ciencias del comportamiento y lenguaje corporal, está dedicado a detectar señales imperceptibles para la mayoría de las personas y que brindan información sobre un instante determinado.
En un episodio del pódcast BETTER, este exmiembro de la Guardia Civil Española y formado en el FBI destacó que los movimientos espontáneos de las cejas tienen relevancia y pueden revelar si una persona es bienvenida al llegar a un lugar.
“Muchas veces, sin darnos cuenta, el movimiento de los arcos que están sobre los ojos actúan como un termómetro social y la conexión que reina en cierto momento”, indicó en ese relato.
Según el experto, “las reacciones en esta zona facial revelan si sos bien recibido o no”.
García explicó que el contacto visual espontáneo y elevar los arcos superciliares funciona como un gesto de bienvenida. No obstante, aclaró que la falta de esta reacción no implica necesariamente rechazo. “Puede ser que el anfitrión tuviera en ese momento su atención en otra cosa o que no haya procesado aún la entrada de la otra persona”, puntualizó.
Las reacciones cerebrales
García, de acuerdo con lo explicado en el pódcast, sostiene: “Si el cerebro percibe un encuentro como algo positivo, entonces llevará a hacer un esfuerzo consciente por mirar, saludar y demostrar afecto”.
Para mejorar el clima y lograr un buen entendimiento en una reunión, una técnica que sugiere García para el anfitrión es realizar un contacto visual inmediato y procurar levantar las cejas. El experto aclara que esta señal no tiene que ser exagerada; solo un pequeño detalle puede mejorar el clima de un encuentro.
La razón, según García, es que las cejas funcionan como atajo social para establecer cercanía y sus movimientos pueden utilizarse con intención, para un buen propósito.
La autenticidad le gana a la técnica
Más allá de los gestos o posturas, García deja claro que si una persona no cree en lo que dice, el resto importa poco. Cuando le preguntan qué lenguaje corporal debería utilizar alguien para vender o negociar mejor, el experto responde primero con una pregunta: “¿Creés realmente en tu producto?”.
Según sostiene, si la convicción es auténtica, gran parte del lenguaje corporal surge de manera natural. “Prima la autenticidad a la estrategia”, resume. También cree que ciertos gestos pueden potenciar ese mensaje y ayudar a proyectar más seguridad.
Quién es Juan Manuel García
García desarrolló su interés por la comunicación no verbal casi por casualidad. Sucedió en su primer trabajo, en una hamburguesería. Entró un cliente y él no notó nada especial. Pero su jefe le advirtió que les traería problemas. Así fue.
A partir de ahí, se obsesionó en detectar actitudes corporales en quien se cruzara. Luego trabajó en la división de homicidios y secuestros de la Guardia Civil Española y se formó como negociador de incidentes críticos por cuerpos policiales españoles y el FBI.
Y, siguiendo su pasión por el lenguaje gestual, se formó en el análisis de microexpresiones faciales.
