El presidente Javier Milei encabezó una cadena nacional con motivo del 2 de abril, en un acto que marca un cambio en su postura histórica sobre Malvinas. Su pasado incluye declaraciones críticas hacia el reclamo argentino y admiración por Margaret Thatcher.
El 2 de abril de 1982, Javier Milei, de 11 años, presenciaba por televisión los anuncios sobre el inicio de la guerra de Malvinas. Según relatos del propio presidente, expresó en voz alta que la escalada terminaría mal para Argentina. Su padre, Norberto, lo golpeó. Su hermana Karina, testigo de la escena, sufrió un shock y debió ser hospitalizada. Su madre, luego, le dijo por teléfono: “Tu hermana está así por culpa tuya, si se muere es culpa tuya”. Milei contó este episodio en una entrevista con el diario PERFIL.
A lo largo de su vida pública, Milei realizó declaraciones que contradicen el reclamo de soberanía sobre las islas. En distintas ocasiones afirmó: “Cuando veo la bandera veo un muro, la gente se tiene que ir de este país de mierda, no tiene solución, es inviable, la única salida es Ezeiza”. También expresó admiración por la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, a quien definió como una figura destacada y cuyo retrato se encuentra en el despacho presidencial.
El presidente participó de una cadena nacional el 1 de abril de 2025, en el marco del aniversario del conflicto, donde instó a honrar a los caídos y reafirmó la postura de diálogo con el Reino Unido, aunque sin cambios en la posición soberanista. Este acto representa un giro en su discurso, dado que previamente había evitado pronunciarse sobre el tema o había minimizado la importancia del reclamo.
Funcionarios de su gobierno, como la diputada Sabrina Ajmechet y el asesor Juan Pablo Carreira, también han manifestado públicamente su desinterés en la causa Malvinas. Ajmechet sostuvo en 2023 que “el reclamo de soberanía es una idea del pasado”, mientras que Carreira expresó en redes que “las islas no son un tema prioritario”.
El cambio de postura se produce en un contexto de caída en la imagen del presidente según encuestas recientes. Analistas políticos consultados señalaron que la utilización de símbolos patrios en momentos de baja popularidad es una práctica común en gobiernos anteriores, como ocurrió durante la gestión de Leopoldo Galtieri en 1982.
