domingo, 30 agosto, 2026

Medidas económicas del Gobierno para reactivar la actividad en la previa electoral

El Ejecutivo habilitó un piso salarial, inyectó liquidez para bajar tasas y anunció cambios en el crédito hipotecario y la construcción. El presidente Milei sostiene que no cederá a presiones, mientras el equipo económico implementa acciones de estímulo.

En los últimos días, el Gobierno implementó una serie de medidas con el objetivo de impulsar la actividad económica. Entre ellas, habilitó un nuevo piso salarial para las categorías más bajas de los convenios colectivos, el Banco Central inyectó liquidez para reducir las tasas de interés, se anunció un esquema para reactivar el crédito hipotecario, se flexibilizaron los préstamos en dólares para empresas que no generan divisas y se aceleraron las licitaciones de corredores viales.

El ministro de Economía, Luis Caputo, utilizó los términos “reactivar” e “impulsar” al referirse a estas medidas. Por su parte, el presidente Javier Milei afirmó que su gestión seguirá “haciendo lo que está bien” y que no piensa “ceder al canto de las sirenas”.

El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, reconoció que la economía crece “mucho más despacio” de lo esperado. Las consultoras proyectan una expansión del PBI de 2,7% para 2026, por debajo del 3,5% estimado a comienzos de año. La consultora Outlier describió la situación como una “desaceleración” que corre por debajo de lo esperado.

La Secretaría de Trabajo, en coordinación con la Jefatura de Gabinete, sugirió un piso salarial garantizado de $1,07 millones brutos (aproximadamente $860.000 de bolsillo) para los sueldos más bajos de los convenios colectivos, mediante bonos o sumas fijas no remunerativas que complementen las paritarias. La medida busca preservar el tope de 2% mensual como referencia para los aumentos homologados, pero habilita a los gremios a acordar pagos adicionales.

El empleo privado registrado continúa en caída, el salario real está 8,2% por debajo de 2023 y las ventas en supermercados acumulan una baja del 10% respecto de ese año. Guido Sandleris, presidente del Banco Central durante el gobierno de Mauricio Macri, señaló: “Mucha gente en los grandes centros urbanos dice que, aun cuando la inflación bajó, todavía no está mejor, por más que el Gobierno hable de que las exportaciones y Vaca Muerta vuelan”. Sandleris afirmó que “los fundamentals de la economía mejoraron, pero no llegamos con el bienestar” y expresó su preocupación por la llegada del bienestar a la población de cara a las elecciones del año próximo.

Sandleris consideró que “la economía argentina funcionaría mejor este año con un tipo de cambio un poco más alto y con el Banco Central comprando más reservas. Puede ser $1700, $1800. No tiene que ser nada brutal”. También señaló que “hay trade-offs, algo se pierde. La inflación no va a seguir bajando este año y probablemente tampoco el año que viene si hacen esto que digo”.

Ante la consulta de LA NACION, el Ministerio de Economía no brindó respuesta.

El miércoles 19 de agosto, el Banco Central inyectó $1,3 billones en el mercado, la mayor operación expansiva desde enero, con el objetivo de bajar las tasas, que ese día superaron el 28% promedio en el mercado interbancario. La consultora 1816 explicó que “en un contexto de controles de capitales acotados, no es posible manejar el dólar y la tasa de manera simultánea y por mucho tiempo”, y que el Gobierno consideró más costoso que las tasas llegaran al 30% que ver al dólar por encima de $1500.

En la semana siguiente, el dólar cerró en $1512, con una suba semanal del 1%, y las tasas intradiarias volvieron a la zona del 21% nominal anual. La consultora LCG interpretó que “esta convergencia de las tasas no es más que el reflejo de la decisión del Gobierno de dejar deslizar el tipo de cambio”. En el año, el tipo de cambio subió 3,8%, contra una inflación acumulada del 20%.

Bausili había anticipado que la política monetaria mantendría “un sesgo contractivo” y que no debía esperarse una inyección de pesos mientras la inflación no convergiera a niveles internacionales. En el mercado bancario, nadie da por consumado el giro, pero la percepción de cambio quedó instalada.

Sandleris sostuvo que “el Gobierno no se puede dar el lujo de que la tasa real se pegue el viaje que se pegó en 2025, antes de las elecciones de medio término. No puede estar arriba, por la mora que ya tenemos y porque frenaría mucho la actividad”.

La consultora Econviews, dirigida por el exsecretario de Finanzas Miguel Kiguel, advirtió que las tasas altas complican a una economía “aletargada, con casi 6 millones de morosos”.

El resto de las medidas están dirigidas a la clase media y a la construcción, sector que más empleo perdió y que sigue 25% por debajo de su pico de 2023. El Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses destinará hasta $2 billones (US$1300 millones) a fondear a los bancos a mediano plazo, mediante licitaciones de depósitos a uno y cinco años. A cambio, los bancos deberán ofrecer hipotecas a una tasa máxima de 7,5% más UVA, por hasta US$200.000 y para primera vivienda. El Gobierno calcula que puede generar unos 17.000 préstamos.

También se flexibilizaron las normas macroprudenciales para habilitar a los bancos a prestar divisas a empresas que no exportan. Para la empresa de asesoramiento financiero Parakeet Capital, esto funciona como “dos políticas en una”, porque estimula a sectores que traccionan empleo y canaliza los dólares del colchón hacia un destino productivo. En la misma línea se inscribe la media sanción de Diputados a Inocencia Fiscal II.

El Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Di Tella había tocado en julio el mismo nivel que en septiembre de 2025, cuando el oficialismo perdió las elecciones provinciales bonaerenses. Un economista que se reúne con empresas señaló que “con estos niveles tienen miedo y se ponen más pragmáticos”. La mejora de 6,4% de agosto en ese indicador fue destacada por Caputo: “Datos oficiales matan encuestas”.

Según la última encuesta de satisfacción política de la Universidad de San Andrés, la falta de trabajo es la principal preocupación, seguida por los bajos salarios.

Sandleris concluyó: “Si estuviera en el equipo económico, elegiría eso, hacer un poquito de plan platita, pero no lo diría. Nunca decirlo”.

Más Noticias

Noticias
Relacionadas

Joven relata su experiencia con las apuestas online durante la adolescencia

Pedro, de 18 años, contó cómo comenzó a apostar en línea a los 16 y el proceso que atravesó hasta que sus padres intervinieron. Datos de UNICEF y Cruz Roja Argentina relevan la magnitud del fenómeno.

Teamsters demanda a California por normas de camiones autónomos

El sindicato Teamsters presentó una demanda contra el DMV de California por las nuevas normas de camiones autónomos, advirtiendo sobre el riesgo para 200.000 empleos.

El legado de la familia Soppelsa: una heladería de diseño en Mendoza

Flavio Soppelsa, cuarta generación de una familia heladera, combina tradición y diseño en su heladería de Mendoza, con un local que integra arte y arquitectura.

Julián Álvarez volvió a entrenar con el Atlético de Madrid

El delantero argentino Julián Álvarez se reincorporó a los entrenamientos del Atlético de Madrid tras ausentarse de tres prácticas, en medio de su pedido de transferencia al Barcelona.