Pedro, de 18 años, contó a Noticias Argentinas cómo comenzó a apostar en línea a los 16 y el proceso que atravesó hasta que sus padres intervinieron. Datos de UNICEF y Cruz Roja Argentina relevan la magnitud del fenómeno entre adolescentes.
Buenos Aires, 30 de agosto (NA) – En los últimos años, las páginas web de apuestas ilegales registraron un crecimiento exponencial, y su alcance incluye a adolescentes que ingresan y no pueden salir. Una de esas historias es la de Pedro, quien ahora tiene 18 años, pero comenzó a apostar con amigos a los 16.
Un informe de U-Report / UNICEF indica que 8 de cada 10 adolescentes accedieron o conocen a alguien que haya apostado en línea. De ellos, 4 de cada 10 ingresan a sitios o aplicaciones de apuestas con frecuencia diaria o casi diaria.
El Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina señala que 7 de cada 10 menores reportan cuadros de ansiedad y malestar vinculados a las apuestas. Además, más de la mitad de los jóvenes ingresa con la expectativa de ganar “dinero rápido”, y el 44% fue motivado por bonos promocionales de bienvenida.
El mismo observatorio detalla que las apuestas comienzan en la adolescencia temprana, con 13 o 14 años, y aumentan hasta los 17 y 18. Las amistades y pares son la principal vía de iniciación. En cuanto a los medios de pago, el 83% utiliza billeteras virtuales y el 43% accedió mediante intermediarios.
La consultora Analytica informó que en julio de 2026 la recaudación por apuestas online subió 27,8% mensual en términos reales, el mayor incremento mensual desde que hay registros. En la comparación interanual, el aumento fue de 50,5%, y en los primeros siete meses del año acumula una suba del 40% interanual.
En diálogo con Noticias Argentinas, Pedro (nombre ficticio) relató su experiencia:
¿Cómo empezaste en el mundo de las apuestas?
“Empecé hace unos dos años con un grupo de amigos. En ese momento tenía 16 años, así que entrábamos a una página ilegal porque éramos menores. Al principio estaba muy poco y no era continuo, quizás una vez por semana. Me divertía con mis compañeros, un pasatiempo.”
¿Cuándo empezó el problema real?
“El problema empezó cuando me fui metiendo cada vez más solo, por mi cuenta, y jugaba más seguido, entrando en la dinámica de ganar a veces y perder. Lo peor fue seis meses después de que arranqué. Empecé a perder más de la cuenta, y ahí fue cuando caí. Trataba de querer recuperar lo que había perdido, pero cada vez perdía más, por lo que metía más plata pensando que la siguiente lo arreglaba y solo me seguía hundiendo. Llegó un punto donde ya no tenía el control.”
¿De quién era el dinero?
“Tenía 16 años, así que el dinero que metía en la página ilegal era de lo que mis papás me daban.”
¿Pediste ayuda?
“No pedí ayuda, salí porque me salvaron mis papás que se enteraron y me agarraron a tiempo. Si no hubiera seguido, porque en alguna parte crees que vas a recuperar lo que perdiste, pero viéndolo en frío, se sabe que no es así. Hoy me doy cuenta de lo fácil que es caer y de lo importante que es tener a alguien cerca que te abra los ojos.”
¿Cómo son las aplicaciones de apuestas?
“Todas son distintas, pero en la que yo me metí era una página que tenía todo, minijuegos, slots y hasta apuestas deportivas, que es en lo que apostaba. Las páginas ilegales suelen tener varios sitios para que todos entren y tengan oportunidades de apostar.”
¿Cuál es tu situación actual y la de tus amigos?
“Ahora estoy fuera de todo eso. Sé lo malo que es y no quiero volver a entrar. Tuve y tengo una contención muy grande que me ayudó en su momento. La mayoría de mis amigos pudieron frenar, y hubo otros que siguieron, pero no se les volvió adicción, como sí me pasó.”
