El gobierno chino prioriza la producción de robots avanzados y la automatización de sus industrias tradicionales, con el objetivo de triplicar la productividad en los próximos diez años, en un contexto de caída demográfica y competencia global.
El gobierno de la República Popular China ha establecido como prioridad estratégica la producción en gran escala de robots avanzados, con el objetivo de triplicar la productividad de su industria en los próximos diez años, según fuentes oficiales.
El plan contempla una doble vía: por un lado, la innovación continua en robots humanoides, capaces de realizar movimientos y actividades similares a los humanos; por otro, la transformación total de las industrias tradicionales mediante la automatización y el uso intensivo de inteligencia artificial (IA).
Para ello, se han construido redes de talleres de reparación totalmente automatizados. Según los datos proporcionados, 18 grandes talleres livianos desplegados en el territorio chino permiten diagnosticar y reparar maquinaria minera de forma automatizada. El proceso, que se completa en 45 minutos, produce una máquina renovada con IA y triplica su productividad.
El presidente Xi Jinping, en su obra The Governance of China, tomo tercero, sostiene que China perdió las tres primeras revoluciones industriales, pero se propone ganar la cuarta, que consiste en la digitalización completa de la manufactura y los servicios a través de la robótica y la IA.
El impulso a la robótica responde a un cambio demográfico: la población en edad de trabajar (15-64 años) pasó de 900 millones en 2009 a una proyección de 300 millones para 2100, según Naciones Unidas. La automatización busca compensar la reducción de la fuerza laboral y mantener la posición de China como segunda economía mundial.
En el plano comercial, la economía china enfrenta un superávit comercial significativo y una economía doméstica con tendencia deflacionaria. Se observa desocupación entre jóvenes de 18 a 29 años con alta calificación, mientras que algunos trabajos de baja especialización, como los servicios de entrega, son realizados por personas con posgrado.
La automatización podría incrementar la desocupación entre los trabajadores más educados, lo que genera un riesgo de reacciones sociales. En este contexto, se menciona la necesidad de liderazgo político que combine acuerdos estratégicos, como la visita de Xi Jinping a Washington el 21 de octubre de 2026, con la atención a la problemática del empleo juvenil.
El desarrollo de la robótica en China se enmarca en su estrategia de largo plazo para mantener su posición global en manufactura y tecnología.
