El gobierno de Estados Unidos autorizó la importación de 300.000 toneladas de carne bovina molida sin arancel, con la condición de que se venda a consumidores con una rebaja del 25%. Brasil, a través de su asociación de exportadores, manifestó su capacidad para cubrir una parte importante de esa demanda.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dispuso la importación de 300.000 toneladas de carne bovina molida sin el arancel vigente del 26,4%, a condición de que el producto se comercialice en el mercado doméstico con una rebaja del 25% para los consumidores.
La medida se da en un contexto de precios récord de la carne en el mercado estadounidense, atribuidos a una reducción del stock ganadero, que actualmente se estima en menos de 40 millones de cabezas, como consecuencia de una sequía que afecta a los estados del Sudoeste del país.
La Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carnes (ABIEC) señaló que podría exportar de inmediato el 40% de ese total y alcanzar las 400.000 toneladas colocadas en el mercado norteamericano hacia fin de año.
Según datos oficiales, Brasil exportó a Estados Unidos entre enero y julio de este año 223.800 toneladas de carne bovina por un valor de 1.500 millones de dólares, con el arancel del 26,4%.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvo una comunicación telefónica con Donald Trump el mismo día en que se anunció la medida. La conversación duró aproximadamente una hora y media.
La medida beneficia a los frigoríficos brasileños habilitados para exportar a Estados Unidos, que suman más de 50. Entre las empresas del sector se encuentra JBS, de origen brasileño, que cotiza en Wall Street y ha realizado aportes a campañas políticas en Estados Unidos.
En el caso de Argentina, la decisión estadounidense abre la posibilidad de destinar carne molida al mercado norteamericano, según lo señalado en el análisis de la medida.
