La diseñadora argentina Anabella Bergero relata su recorrido desde Córdoba hasta Sarasota, donde se desempeña como docente en el Ringling College of Art and Design. En esta nota, comparte su experiencia en la industria creativa y su visión sobre el emprendimiento.
Anabella Bergero, diseñadora argentina originaria de Córdoba, se estableció en Sarasota, Florida, donde actualmente forma parte del Ringling College of Art and Design. Su trayectoria incluye diez años en la industria de la moda, con reconocimientos como el Fashion Edition Buenos Aires en 2015 y el Hispanic Heritage Award de Miami Beach en 2023.
Bergero creció en Córdoba hasta los 12 años, cuando su familia se mudó a México. Posteriormente, vivió en Buenos Aires, Londres, Copenhague, Nueva York y Miami. En 2017 se trasladó a Londres para continuar su formación, y en 2018 inició un MFA en Fashion Design en el Fashion Institute of Technology (FIT) de Nueva York.
En 2015, mientras residía en Argentina, desarrolló su marca Maison Nomade y ganó el Fashion Edition Buenos Aires en Faena Buenos Aires. Ese reconocimiento le permitió presentar su primera colección en pasarela. Luego participó en Buenos Aires Fashion Week y Mercedes-Benz Fashion Week México.
Durante la pandemia, la cancelación del New York Fashion Week la llevó a desarrollar una propuesta curatorial sobre la identidad latinoamericana, que se exhibió en el Art and Design Gallery del FIT, la Galería del Consulado Argentino en Nueva York y Skep360 en Miami Beach.
En 2023, Bergero se instaló en Miami para participar en el proyecto Heart of Community, una exposición individual e instalación inmersiva en el Faena Art Project Room. Ese mismo año, la ciudad de Miami Beach le otorgó el Hispanic Heritage Award por sus contribuciones a la cultura y la comunidad.
En Sarasota, Bergero se incorporó al Ringling College of Art and Design, donde enseña una clase de Emprendedurismo para Creativos, lidera un Launch Lab para el desarrollo de negocios creativos y coordina un segmento de charlas denominado Creatives Minding their Business. También colabora con Jenny Larios Berlin en una metodología sobre emprendimiento creativo vinculada al MIT.
Bergero describió su llegada a Sarasota como un contraste con las grandes ciudades: «Después de tantos años buscando oportunidades en grandes capitales creativas, me resulta curioso que este nuevo capítulo comience en una ciudad mucho más pequeña». También señaló que «Sarasota me está permitiendo descubrir otra manera de pensar la creatividad: no solamente como algo que sucede en los grandes centros culturales, sino como una fuerza capaz de construir valor y capital creativo alrededor de un lugar».
En relación con su generación, Bergero afirmó: «Nuestra generación, a veces pienso, vive en una especie de eterna juventud». Y agregó: «Crecer deja de tratarse de todo lo que uno puede alcanzar y empieza a tratarse de qué hacemos con todo lo aprendido».
La diseñadora también reflexionó sobre su vínculo con Argentina: «Volver es reencontrarme con una geografía que mi cuerpo parece reconocer antes que yo. El algarrobo de la casa familiar, por ejemplo, me devuelve algunos de los recuerdos más hermosos de mi infancia».
Bergero planea continuar su trabajo en la intersección entre creatividad, emprendimiento y tecnología, y explorar nuevas formas de apoyar a las nuevas generaciones de creativos.
