El crimen de Martha Tabram en 1888 en Whitechapel, Londres, es revisitado por investigadores que evalúan si fue la primera víctima de Jack el Destripador. El caso, inicialmente cerrado como obra de desconocidos, fue reabierto tras una serie de asesinatos posteriores.
El 7 de agosto de 1888, el estibador John Saunders Reeves encontró el cuerpo de Martha Tabram en George Yard, Whitechapel, Londres. La víctima, de 39 años, presentaba 39 puñaladas. El doctor Timothy Robert Killeen determinó que la muerte ocurrió entre las 2 y las 3 de la madrugada. Tabram era conocida en el barrio como prostituta.
La noche anterior, Tabram fue vista en la taberna Angel and Crown con Mary Ann Connelly y dos soldados. Minutos antes de la medianoche, las mujeres se separaron con los soldados. Una vecina declaró haber escuchado un grito de «¡Asesino!» alrededor de la 1:30, sin darle importancia.
El inspector Edmund Reid identificó a los soldados como Leary y Law, pero fueron descartados por coartadas confirmadas. Una semana después, el juez George Collier cerró el caso como asesinato por persona o personas desconocidas.
Tres semanas después, el 31 de agosto, fue hallado el cuerpo de Mary Ann Nichols con cortes en la garganta y el abdomen. Este crimen inició una serie de cinco asesinatos atribuidos a Jack el Destripador entre el 31 de agosto y el 9 de noviembre de 1888. Las víctimas «canónicas» son Mary Ann Nichols, Annie Chapman, Elizabeth Stride, Katherine Eddowes y Mary Jane Kelly.
El modus operandi consistía en cortar la garganta y abrir el abdomen, con variaciones en la extracción de órganos. Las autopsias sugirieron posibles conocimientos anatómicos en algunos casos.
La policía recibió cartas atribuidas al asesino, firmadas como «Jack el Destripador». Una de ellas incluía medio riñón. La autenticidad de estas cartas es cuestionada por algunos criminólogos.
El médico forense Thomas Bond elaboró un perfil criminal: un hombre solitario con «ataques periódicos de manía homicida o erótica», sin conocimientos anatómicos específicos. Bond afirmó que los cinco asesinatos fueron cometidos por la misma mano.
La investigación incluyó más de dos mil declaraciones y trescientos sospechosos. Entre los señalados estuvieron Aaron Kominski, Montague John Druitt, Walter Sickert y Alberto Víctor, duque de Clarence. En 2014, análisis de ADN en un chal vinculado a Katherine Eddowes mostraron coincidencias con descendientes de Kominski, sin ser concluyentes.
Existe una «pista argentina» que sostiene que Jack el Destripador escapó a Buenos Aires en la década de 1890, adoptando la identidad del «doctor Stanley». Esta versión fue publicada por Leonard Warburton Matters en 1929 y retomada por Daniel Farson en 1972. No hay evidencia que la confirme.
El caso de Martha Tabram sigue sin resolución definitiva. Los estudiosos se dividen entre quienes la consideran la primera víctima de Jack el Destripador y quienes sostienen que su crimen no coincide con su modus operandi.
